Conferencia
Vicente Beltrán Anglada

[edición en curso]

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La verdad ha de presentarse de tal manera, que convenza sin atar y que atraiga aun sin convencer. Esto sólo puede realizarlo el lenguaje del corazón.

[VBA: Introducción al Agni Yoga, p. 49]

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Agni Yoga

SNE

La Raíz de las Enfermedades y su Extinción

Barcelona, 24 febrero 1983

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Barcelona, 24 Febrero 1983. — Agni-Yoga: Lo que es la Serena Expectación. Las polaridades y el equilibrio de los fuegos Internos. La serena expectación y la mente abstracta. La prueba de enfrentar la crisis del vacío. Las virtudes del sendero. La purificación llega por el servicio. El servicio real y el desapego conducen a la radiación magnética, fuente de ayuda a los demás. Ideas sobre el servicio erróneas. El servicio no requiere de sacrificio sino de la inspiración. Sobre el amor en la pareja, y sobre la dependencia. El paso al ser andrógino. Serena expectación y conocimiento superior. El trabajo es aquí y ahora, aprovechemos el tiempo por tanto.


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Interlocutor.— Tú insistes mucho acerca de la serena expectación, entonces en lo posible me gustaría a ver si pondrías desglosar de alguna forma más concreta, qué es o qué se entiende esotéricamente por expectación y por serenidad, tanto una palabra como la otra y lo que lleva consigo la unión de las dos palabras.

Vicente.— Cuando hay atención sin tensión se produce la serena expectación, atención sin tensión, no se equivoquen los términos; por lo tanto, es un proceso psicológico que tiene que ver precisamente con ese estado de advertir, de advertimiento, que tiene que tener todo ser humano que esté dentro de cualquier capa social, de ver todo cuanto sucede dentro del ambiente tiene forzosamente una importancia capital, de no ser así son palabras huecas.

Lo que decíamos anteriormente, por ejemplo, el asunto de la serena expectación se ha desglosado aquí de varias maneras, teniendo siempre en cuenta de que la persona vive muy distraída con este tema, y cuando está en cualquier situación, o bien se sumerge tanto dentro de la atención de este objeto de atención que pierde en su propia sensación de individualidad, o bien lo deja aparte como si no existiese para él en un olímpico desprecio de la situación, está en el centro tanto de la apertura demasiado profunda o bien del desprecio profundo, está en el centro de esta cuestión psicológica, y ahí hay que insistir de que las personas cuando les hablamos que hay que estar atentos se ponen rígidos, están en una atención forzada, disciplinada y esto no tiene que ser. Se puede observar atentamente una cuestión sin que la cuestión llegue a alterar fundamentalmente tu psicología o tu expresión psicológica.

La serenidad, por otra parte, forma parte de la distensión, no se puede tener paz cuando hay una tensión en el ánimo, de la naturaleza que sea, singularmente en el plano emocional donde suceden todas las crisis humanas, [pues no] existen todavía crisis agudas en el mundo mental, [ya que] no hay una conciencia establecida en el plano mental. Por lo tanto, cuando hablamos de crisis, problemas, complejos y dificultades siempre estamos refiriéndonos concretamente al Kurukchetra, al plano astral, en cualquiera de sus niveles expresivos.

Entonces, cuando hablamos de serenidad también hay que tener en cuenta que existe una permanente situación, digamos, de tranquilidad inalterable, en cualquiera de los planos de la naturaleza porque no hay que olvidar que por todos los planos pasa la vida de Dios, esa corriente de paz inalterable, y que solamente cuando enfocas un poco la conciencia en esta adimensionalidad, o ultradimensionalidad dentro del propio plano, entonces se produce la expectación serena de un estado, digamos, que es pre-iniciático o pre–búdico, es algo que hay que experimentarlo naturalmente.

Cuando os deis cuenta de lo que es la serena expectación cuidad de no entrometeos en el significado buscando conclusiones al estado que habéis conseguido porque la mente suele entrometerse en todas las cosas superiores queriendo ver conclusiones en aquello que no tiene conclusión, que es un principio como la paz, por ejemplo. Tener paz y al propio tiempo estar pendientes de lo que es la paz y buscar una explicación de la paz es perder automáticamente la paz, o la tranquilidad, o la serenidad de todo cuanto podáis englobar dentro del término de tranquilidad interna absoluta.

Es decir, que es un trabajo lento que puede durar toda la vida pero hay que empezar. El riesgo está en no empezar nunca porque nos sintamos incapacitados o porque no tengamos una evaluación correcta de nuestras fuerzas, de nuestras energías, o quizá del lugar que ocupamos en el sendero, lo cual tampoco debe constituir una preocupación porque estás donde estás, aparte de la situación mental.

Y que cuando se produce aquel acto creador del antakarana, cuando se van soldando poco a poco estas dos orillas de separatividad del hombre que lo hace realmente separativo y autoconsciente en el plano físico –en el cerebro–, cuando se va, digamos, acortando la distancia y paradójicamente cuando existe un intervalo muy pronunciado entre dos géneros de pensamientos, entonces se produce un éxtasis interno que viene a ser como una especie de equilibrio de los valores psicológicos de todo aquello que hasta aquí ha constituido un elemento de separatividad.

Es decir, que por primera vez el hombre sabe lo que es la electricidad neutra, la electricidad dentro de sí mismo que nace de las dos polaridades, del contacto equilibrado de la polaridad positiva y de la polaridad negativa, lo cual repercute en el fuego de Kundalini que asciende por el Sushumnâ, existe una perfecta coordinación entre Ida y Pingala, entonces las dos serpientes a las cuales hacíamos referencia ayer llegan a un entendimiento y surge, y el símbolo del caduceo de Mercurio cuando ya encima del caduceo hay dos alas que están extendidas es cuando realmente se ha consumado.

Es lo que yo entiendo por serena expectación, que tiene que ver con el equilibrio de los fuegos, nunca hemos tratado todavía la cuestión de los fuegos, del fuego latente y del fuego actuante, uno que siempre está latiendo que es el fuego de la materia, y el actuante que es el de la conciencia, es el que hace subir el fuego de Kundalini desde el centro Muladhara, o el centro del karma, como decíamos ayer, que va ascendiendo por la columna vertebral hasta llegar a sus plenas consumaciones en cada uno de los centros.

Y todo viene por pequeños actos de voluntad, hemos hablado mucho de actos de amor y de actos de inteligencia, pero hemos hablado muy poco de actos de voluntad, en el cual la voluntad en sí es la voluntad de ser, como decíamos ayer la voluntad de amar, la voluntad de comprender no son la misma cosa, sin embargo están dentro del mismo contexto de la voluntad. Es la voluntad libre de la persona que empieza a ser autoconsciente en todos los planos, esto es la voluntad. Solamente somos autoconscientes ahora en el cerebro físico, pero nos faltan las parcelas emocionales, las parcelas mentales y llegar al plano búdico plenamente conscientes, que es dónde se produce la iniciación.

La iniciación es la autoconciencia, se va alcanzando a través de dominar los vehículos, pero es un gobierno sin opresión, sin control, sin disciplinas, si podemos entender un control que no tenga la disciplina, y precisamente la dificultad de la serena expectación, o si Uds. me apuran del Agni Yoga, si apuramos el asunto veremos que se trata siempre de un equilibrio, en cualquier nivel.

Es decir, que cuando hablamos de Samadhi, por ejemplo, el Samadhi existe en todos los planos, lo que pasa es que cuando hay una consumación es cuando la conciencia del iniciado o del gran discípulo está atento en el cuarto subplano del plano búdico, en el centro místico de aquello que llamamos el corazón de Dios. Ya no es el sol físico ni es el corazón, ni es el centro máximo, es el Sol Central Espiritual, sino que es el Corazón de Dios de donde surgen los Ángeles Solares precisamente a través de una corriente de energía que proviene del quinto plano cósmico, o plano mental cósmico, y por lo tanto tiene que ver con todo el trabajo del discípulo, y aún del iniciado porque, como dice muy bien el Tibetano, no existen crisis de tipo mental porque la mente del hombre no funciona a un rendimiento para originar crisis, lo que conocemos como crisis mentales es kama-manas, es decir, la mente influenciada por el deseo o influenciado por las emociones, o la imaginación desbordada del individuo que quiere salir de una situación y cada vez que sale de una situación se mete en otra porque está concatenado a una serie de crisis y dificultades psicológicas.

Pues bien, ¿qué podríamos decir cuando estamos examinando el proceso de nuestra vida y al propio tiempo nos sentimos aparte del proceso? Entonces sabemos realmente que existe una expectación, existe una serenidad, existe una tranquilidad de espíritu porque no te alías a lo que haces, ni a lo que hiciste ni a lo que harás sino que estás haciendo. Podemos entonces dentro de una función de la voluntad libre de pensar que nuestra voluntad está reorientando o encauzando todas las energías de nuestra vida hacia una dirección que realmente es la única que podemos llamar técnicamente el sendero.

Y no caigamos en el misticismo de la Edad Media, tampoco en el quietismo de los santos del pasado sino que es una serenidad ilimitada, dinámica, influyente, porque no está basada en el aspecto emocional sino en el aspecto superior de la conciencia –la mente superior–, entonces la serena expectación tiene que ver también con la mente abstracta porque al final del camino antakaránico, cuando el antakarana está en sus últimas fases se adivina un gran vacío, una negrura, una tierra sin nadie, podríamos decir, que no sabemos qué es lo que hay allí y hay que descubrirlo a toda costa. Digo “descubrir” no conquistar, hay que descubrir esas zonas sin miedo y pasar a ver qué es lo que ocurre.

Es que hemos caído a través del tiempo en la falsa postura de detenernos en el momento más crítico de nuestra vida, y no sabemos que cuando nos detenemos se va acumulando todo el peso del pasado encima de nosotros y nos impide avanzar, en tanto que si estamos observando atentamente aquel vacío tenebroso, y aún más nos atrevemos a atravesar esos dinteles sagrados y penetrar en la más dura de las oscuridades, entonces tendremos el premio porque descubriremos la raíz de nosotros mismos: el pasado, el presente y el futuro del hombre, lo que fuimos, lo que somos y lo que seremos, todo esto en un solo momento crítico del tiempo, y entonces vemos que el antakarana que fue el arma más formidable que hemos utilizado para crear el puente es una ilusión, y esta ilusión cuesta de desaparecer porque si nos falta el antakarana no sabremos donde apoyarnos y precisamente en esta inseguridad se halla la verdad, se halla la verdadera serena expectación, se halla la voluntad libre del espíritu, no el libre albedrío, y hay que hacer siempre esta diferenciación entre el libre albedrío y la capacidad de la voluntad dinámica que hemos extraído casi por arte sagrado de la propia Mónada y nada tiene que ver ni con el ego, se relaciona sólo con la Mónada, y es por la Mónada que se creó el antakarana, aunque utilizando el mecanismo de la mente inferior que se traslada, se polariza hacia la mente superior.

Todo este proceso hay que medirlo en términos de conciencia, y todos tenemos un punto dentro del cerebro, o dentro de la propia conciencia, en cualquier dimensión, que está variando constantemente, que no está detenida en el cerebro ni en cualquier lugar de la mente, y tampoco en el cuerpo emocional, y que no sabemos exactamente cuál es este punto sagrado donde hay que actuar para consumar los últimos tramos del sendero, o los últimos tramos del puente. Es algo a mi entender que aparentemente es fácil de explicar, difícil de realizar, porque tenemos el empeño, o tenemos siempre este temor inconsciente, cerval, podríamos decir, que nos impide avanzar, sin saber que la osadía es el arma que utiliza el discípulo en el sendero. El querer saber, el osar, el callar son las grandes virtudes. Fijaos bien las dificultades, primero, el querer, la voluntad siempre, no el libre albedrío, querer realizar algo, luego saber lo que se busca, luego osar penetrar en el sendero y finalmente el silencio que es la humildad.

Y todo esto es difícil de conseguir en esta vida, y sin embargo es lo único que nos puede llevar a la iniciación, y si analizáis una por una estas cuatro palabras que son las virtudes del sendero, os daréis cuenta que en cada una de estas palabras solamente hay un motivo esencial: la expectación serena, o la serena expectación, de ahí que no creo que podamos decir mucho sobre este punto porque hay que experimentarse.

Cada uno tiene que experimentar cuando tenga un momento de silencio en su vida y este silencio sea tan profundo que en la profundidad misma ha sentido que su yo se ha sumergido en el Yo superior y que el Yo superior es el que empieza a gobernar su vida. En este punto, digamos, neutro completamente, se está gestando la verdadera historia iniciática.

Interlocutora.— Has dicho que hay que saber qué lugar ocupamos cada uno en el sendero, pienso que se podría citar aquello del que tenga oídos, oiga. Es muy difícil saberlo, pero si como tú dices se tiene esa serena expectación, lo sabríamos, pero mientras se nos da esa serena expectación que logramos en esta vida, poderla aplicar en todas nuestras cosas sabremos, pero mientras hay que ir haciendo. Uno no se puede quedar desesperando a que le digan “hay que hacer”, creo yo ¿no?

Vicente.— El discípulo, o el iniciado en este caso más concreto, jamás se preocupa de resultados, pero está constantemente investigando y trabajando, es decir, que lo sepa o no lo sepa siempre está situado en el sendero, en un punto definido en el sendero, y es como si dijésemos que el antakarana tiene un nivel en cada cual, cada persona tiene su propio nivel antakaránico, hasta que llega un momento como digo, y esto con el tiempo lo iréis observando e incluso lo estaréis experimentándolo, que el sendero último es el de la ilusión del antakarana, cuando el antakarana ya no te sirve para otra cosa que para traer a la Tierra los tesoros que ganes en el cielo, para transportar aquello que tú estás, digamos, conquistando en niveles superiores, o descubriendo mejor dicho, porque la conquista siempre exige un esfuerzo, el descubrimiento es real, es constante, no hay que preocuparse nunca del esfuerzo para realizarlo, pues todo este sentido que es lo que estamos leyendo en los libros esotéricos, cada iniciación está, digamos, bordeada, o está cualificada por un vacío, que es la prueba iniciativa, ya sea la 1ª, la 2ª o la 3ª o cualquier iniciación que sea posible alcanzar aquí en este planeta y en su defecto en el propio Universo, siempre precisa de la osadía de penetrar en aquel punto negro, fatídico, que carece de tiempo, y esta carencia de tiempo es específico porque en cada nivel encuentras una dificultad tremenda porque sueles enjuiciar las cosas desde el punto de vista temporal en tres dimensiones, pero ¿habéis imaginado que puede existir un espacio y un tiempo en otras dimensiones?, y que por lo tanto sea difícil quedar preso solamente en la tercera dimensión, o en la cuarta, o en la quinta, sino que hay que progresar dentro de esta ultradimensionalidad de la conciencia, y a partir de esta otra ultradimensionalidad empezar a comprender el plan específico del Creador, a cooperar con el mismo, y que por ejemplo cuando se habla de Shamballa se habla del Señor del Mundo y del Fuego Eléctrico de la Divinidad, aquello sea familiar, como así ha sido familiar la gloriosa figura de Cristo. De la misma manera que Cristo ha sido familiar durante tantos cientos de años, ahora viene otra expresión que es la expresión de la voluntad de ser, la voluntad de realizar, de ahí que cuando en la programación de la Nueva Era en los ashramas se dice que la disciplina quedó relegada bajo el umbral de la conciencia, y que el Maestro, la Jerarquía en general, da más importancia a los actos de servicio que a la purificación del ánimo del individuo, del discípulo, y que solamente se purifica el individuo por el servicio y no por la disciplina de la meditación o del yoga o de cualquier otro tipo de disciplina místico o dinámico, como sea, sino que es el acto de entrega a los demás constante lo que realmente da al individuo la capacidad de poder percibir los valores eternos e incorporarlos en la vida natural, en la vida de la conciencia habitual, o de vigilia, y a partir de ahí adquirir la dimensionalidad, la conquista de la dimensionalidad en el plano astral, en el plano mental, y finalmente en el plano búdico, y no vamos a pasar del plano búdico porque os hablo de síntesis, de Agni Yoga, de la serena expectación y por lo tanto de la eclosión de la conciencia, cuando ya la conciencia ha dejado de ser dividida, cuando ha perdido sus ataduras realmente sobre lo que son los vehículos inferiores; convertirse, por ejemplo, en Adepto, forma parte de nuestro trabajo habitual, diario, y cuando hablamos, por ejemplo, de la serena expectación estamos iniciando un camino difícil, árido, porque no sabemos qué es lo que encontraremos al final de este camino, y más la tendencia que tiene el ser siempre de estar contemplando o de regocijarse con el fruto de las acciones, y a partir de aquí fijaos bien si se ofrece una panorámica tan extensa que realmente vale la pena interesarse por estas materias.

Interlocutor.— Dices que el verdadero servicio está en la entrega hacia los demás, entonces quizás yo entiendo, no sé si será así, de que en esa entrega la mejor entrega que se puede hacer es un acto de serena expectación constante, puesto que si es así es una entrega constante hacia los demás ya que estás de alguna forma liquidando el karma que te corresponde que de hecho es la parte que corresponde por tu parte a la humanidad.

Vicente.— Bueno, el tema del servicio, no sé os acordareis, que tratamos hace unos días aquí mismo, en el sentido de que estamos impacientes por servir, aquí está también una presa muy efectiva para el yo inferior que quiere crecer a toda costa y por todos los medios posibles, y que elige el campo de servicio para crecer espiritualmente, en forma egoísta, ya sea para que sean reconocidas sus acciones a favor de los demás, o porque existe la gratificación interna de creerse que el Maestro lo aceptará más íntimamente dentro de su corazón, pero si el trabajo dentro de uno mismo tiene éxito, es decir, que existe un cierto desapasionamiento sobre sí mismo y existe por ejemplo el desapego de las cosas que a los demás les tiene con mucho cuidado, pues entonces existe una invasión de fuerza superior que penetra en el campo etérico, hace incandescentes cada uno de los filamentos nádicos que constituyen la estructura etérica, penetra en el sistema nervioso, en el sistema sanguíneo, y después se mezcla en el aura de la persona y constituye lo que se llama técnicamente el aura de relación, o el aura digamos radioactiva del individuo, cuando se ha creado este aura el individuo no tiene porque preocuparse del servicio, está sirviendo constantemente, porque cuando tenemos un servicio que hacer y al propio tiempo nuestra aura no está perfectamente identificada con la clase de servicio que tiene que hacer, o que por un lado está clamando al cielo y por el otro lado está con los pies en el infierno, hablando simbólicamente, poco trabajo puede realizar, pero, si está tranquilo dentro de sí mismo, si no tiene problemas de ajuste, si está constantemente equilibrado y armonioso, entonces existe el fenómeno de radiación magnética. Este fenómeno de radiación es lo que realmente hace que una persona pueda servir, lo quiera o no lo quiera, lo pretenda o no lo pretenda, no tiene importancia, está irradiando constantemente salud, vigor espiritual, inspiración para las personas que tienen problemas o dificultades, es decir, que está libre incluso de la idea de servicio y no obstante está sirviendo. Si podemos llegar a esta conclusión nos daremos cuenta realmente de que las palabras “cómo voy a servir” que constituyen unas de las grandes ilusiones del discípulo en los momentos actuales, está constantemente mirando a los demás que están sirviendo y dice “yo no hago nada”, si no tiene que hacer nada, tiene que estar irradiando constantemente la energía que produce cambios. Daos cuenta que lo que hace cambiar a la humanidad no son los actos ostensibles y objetivos sino que es la fuerza subjetiva irradiando a través del aura individual de la persona que está en este campo trabajando precisamente, es decir, que la palabra, la acción, cualquiera de los actos cotidianos producen energía espiritual, y se van extendiendo, es como Kundalini que está oscilando por su aura y extendiéndose por doquier, y donde exista un discípulo tiene que haber forzosamente esta fuerza radioactiva, esta distensión a su alrededor que produce atracción magnética y que por lo tanto produce campos apropiados para los discípulos en ciernes, o las personas que están preparadas para entrar en el camino espiritual y que precisan solamente entrar dentro de una avenida de luz que les vaya a su gusto y manera, no por cualquier aspecto, digamos, de religión, o de creencia, o de yoga y de meditación, sino simplemente porque hay una realidad que trasciende todo conocimiento, y que por lo tanto no tiene por qué luchar el discípulo con esta tendencia a querer meterse dentro del servicio como una obligación, como una disciplina, sino que tiene únicamente el derecho a recibir, el derecho a conocer y el derecho a dar aquello que le es concedido sin esfuerzo por su parte, porque en este caso no hay esfuerzo, y entonces la ilusión del servicio tiene que desaparecer también, y aparentemente esto es negativo o paradójico para algunos que están constantemente auto- preguntándose “¿qué es lo que voy a hacer para la humanidad”, o ¿cómo voy a interpretar el servicio tal como el Maestro me lo está sugiriendo y quizás yo estoy ciego a sus insinuaciones?” Cuanto menos pensemos en el servicio más rápidamente nos lanzaremos en el camino del servicio, más pronto nos daremos cuenta de lo que realmente precisamos para llegar dentro de esta gran avenida de Luz del servicio. Y esto ya lo iremos discutiendo porque hay que insistir mucho, porque realmente…, tú no estabas pero creo que se trató.

Leonor.— Pero el servicio cuando se presenta una ocasión espontáneamente no es que una cosa excluye a la otra, la irradiación de una evolución no excluye que una persona pueda dar sangre, o si encuentra alguien a su lado lo puede ayudar a levantar, cualquier cosa que pertenece al campo que podíamos decir de la beneficencia o lo que sea de ayudar eso entra ya en la vida solamente del aspecto humano de la sociedad, ya entra el servicio, algo que está a tu lado, claro que en todas partes no. La ley de economía de fuerzas también tiene su acción ¿verdad?, lo que pasa es que lo que está a tu lado es porque te lo ha llevado la vida, en aquel caso es para ayudar, pero eso es espontáneo, hay que hacerlo con serenidad, no con una precipitación y luego una irritación o luego un cansancio, es aquello de llevar lo que aquí muchas veces se ha dicho que la mente y el corazón va a ocupar el lugar de la mente, o sea, que se haga con una serenidad lo que hay que hacer, espontáneamente, no decir porque puedo irradiar y me llaman a la media noche que se vayan a paseo que es media noche y tengo que dormir, eso hay una cosa espontáneamente que se puede hacer. No hay que provocar hacerlo todo y por todas partes. Lo que se te presenta a tu alrededor eso es espontáneo, eso ya no entra en el terreno de lo que llamamos espiritualidad, no es la fraternidad, es humano, es algo, el vecino, cualquier persona que se encuentre en apuros que hay que ayudar, una persona anciana o enferma llevarle las cosas una vez que has llevado las tuyas. Hay mil cosas que surgen espontáneamente, y esto es un servicio, y hay personas que nunca han oído hablar de espiritualidad y lo hacen sinceramente. Creo que una cosa no separa la otra y a veces al hablar puede parecerlo. Tenemos que perfeccionarnos tanto que irradiemos por todas partes pero no dejemos nunca de ser humanos. Aunque de todas maneras tampoco como un objetivo, a ver dónde hay un enfermo, a ver dónde hay una persona para ir yo, yo que después tiene que cuidar a mí, pero cuando se presenta algo a mi alrededor es porque lo hagas para ponerte a prueba muchas veces, y siempre es lo más irritante, la mayoría de veces la persona cuando avanza es cuando se le presenta las cosas más feas, más irritantes para que demuestre lo que verdaderamente siente, hasta dónde ha llegado.

Interlocutor.— Lo que dices, lo más irritante, y no es porque sea lo más feo sino precisamente es una cosa pequeña que te fastidia, que se te presenta cada día y no hay manera de superarlo y a lo mejor es una tontería.

Interlocutora.— Lo que sí estoy de acuerdo es que cuando ya lo haces esperando una repuesta, aunque el resultado sea bueno porque aquella persona se beneficia, yo creo que el auténtico amor, por decirlo de alguna forma, es cuando las cosas se hacen sin esperar, incluso a veces puede caer mal a ciertas personas, tu lo haces a pesar de eso, porque aquello es necesario y no estás esperando una respuesta. Es el caso cuando se habla de los fariseos, de la mano derecha, de la mano izquierda y todo eso que tiene su moraleja. Yo creo que estoy de acuerdo con eso.

Vicente.— Bueno, nos hemos metido en todo este inmenso escenario de correctas relaciones que vienen con el propio vivir, por lo tanto ya no hay que mencionarlo. Yo menciono el caso del discípulo que está empeñado en hacer un servicio que sea notorio, espectacular, cuando realmente los pequeños actos cotidianos pueden ser muy importantes para el discípulo y, por lo tanto, tiene una faceta importantísima porque forma parte del contexto en su vida, no me refiero más que a esta parte interior, insalvable del discípulo, este vacío que siente porque no cree dar todavía todo cuanto debe dar a la humanidad, sin darse cuenta que el que da lo que puede ya está salvado, o que no se preocupa de dar sino que realmente tiene un corazón sano y trata de demostrarlo en su inmediato alrededor, en su familia, en la profesión, en el pequeño grupo al cual pertenece, o en la gran sociedad que llamamos la nación o el pueblo donde estamos trabajando, donde estamos viviendo. Para mí no tiene motivo de discusión. Antaño la gente no tenía sensibilidad y que por lo tanto una persona era agresiva por naturaleza, ahora tenemos un tinte digamos de educación que hace que parezca que seamos menos agresivos, aunque lo somos todavía, pero aun existe este barniz, esta apariencia externa, este credo de ciudadanía que llevamos todos como una imposición ambiental, no porque lo sintamos siempre sino que la imposición ambiental te obliga a obrar de acuerdo con normas sociales y que por lo tanto aquello para mí no tiene nada que ver con el servicio. El servicio jamás debe venir como sacrificio, al menos que sea un Avatar que desciende del Nirvana para trabajar en el mundo de los hombres. Nosotros debemos estar siempre pendientes de la inspiración, y que por lo tanto la inspiración es la que debe regir el campo de servicio, no nuestra pequeña voluntad o mejor dicho nuestro pequeño libre albedrío, esta facultad que tenemos de equivocarnos constantemente.

Interlocutora.— ¿Cómo se pueden enfocar los problemas de las relaciones de pareja?

Vicente.— Bueno, si una persona ama intensamente a otra no hay problema, el problema es cuando hay una dependencia de una persona hacia otra creyendo que esta la quiere a la otra persona, y realmente no es así. Hemos hablado mucho del compromiso dentro de una pareja, que no es realmente amor, es compromiso; es decir, que tampoco podemos decir que el amor sea siempre que uno piense como el otro sino que el uno respete realmente al otro, lo cual no sucede frecuentemente ¿verdad?, porque las formas sociales en la sociedad en la cual estamos inmersos nos obliga a ciertos actos, y lo hacemos bien o mal, queriendo o no queriendo tenemos que pasar por este aro, digamos, de la imposición social, pero cuando estamos en el centro de la familiaridad, cuando estamos con la pareja a la que amamos entonces cambian todas las cosas porque es cuando surgen los defectos, el roce, la incomprensión, los celos, la envidia, y una serie de detalles que solamente en la intimidad pueden surgir, es que realmente la familia es un campo inevitable para que la persona se dé cuenta de sus defectos íntimos, aquello que ordinariamente ocultamos a los demás cuando estamos con el ser amado lo echamos todo por la borda, ¿por qué?, porque en la intimidad pasan cosas y esto lo sabemos. Estas cosas no siempre son correctas y agradables, sino que existe una notoria diferenciación, digamos, de puntos de vista, de caracteres, incluso la forma de amar es muy distinta en las personas. Pero, si hay amor verdaderamente todo queda consumado dentro de esta hoguera de amor, y por lo tanto no hay problema, no hay discusiones, hay un ímpetu de amor que está desarrollándose entre dos seres humanos, que de una u otra manera constituye el campo libre del karma, o la escapatoria del karma. Si precisamente tenemos el karma porque no amamos correctamente y entonces existe un vacío constantemente, y cuando este vacío no ha sido completamente rellenado por el afecto sincero entonces viene a la vida otra pareja, y otra pareja hasta que aquello queda completamente consumado. El vacío queda cerrado, entonces no existe separatividad entre uno y otro, y realmente se llega a un estado, vamos a insistir, de serena expectación, en un caso hay la serenidad de una parte, y la expectación por la otra, siendo intercambiantes ambos factores, y esto hay que tenerlo en cuenta porque todos creemos que amamos, y realmente estamos ofreciendo algo a cambio, al compromiso, o lo que sea, pero no hay sinceridad.

leonor.— Pero aquí han preguntado sobre la dependencia entre la pareja y la dependencia existe desde que el ser busca a la otra mitad, o bien hay que saber soportar la soledad como libertad, o bien hay dependencia. En según qué sociedades puede ser matriarcado, en las que conocemos es el hombre el que domina, en este caso siempre hay dependencia, y ya digo, la soledad asusta pero es la única libertad. Mientras el ser humano busque la otra mitad, hasta que llegue al andrógino, siempre habrá dependencia, de un color o de otro, pero dos personas juntas, que vivan juntas, siempre hay una dependencia. No hay necesidad de que sea una pareja porque pueden ser dos hermanas, pueden ser quien sea, siendo una pareja, claro, concurren otras circunstancias, pero siempre la habrá. Hasta que volvamos, hasta que lleguemos a aquel lugar de donde salimos en una época de inferioridad y se llegue a esta sublimación del andrógino donde las dos naturalezas estén en una sola siempre habrá dependencia. En esto habrá que cada uno de nosotros puede hacerlo vivir con esto que llamamos amor, lo podemos llevar a través de la comprensión a un estado superior de conciencia, lo que sea, pero mientras se anda por ese camino y en un principio de él, hay dependencia, uno de los dos tiene dependencia hacia el otro. Y ya digo, no es porque sea esta clase de civilización, se dice y se vive aún en ciertos lugares del planeta en donde hay matriarcado, entonces es la mujer la que domina y si no es el hombre, pero siempre en una pareja hay esto.

Vicente.— Algo que creo que dije en cierta ocasión aquí, una de las premisas para esta Nueva Era, precisamente surgida de los Ashramas de la Jerarquía, los grandes Ashramas de los Maestros, en el cual oteando el horizonte, la perspectiva inmensa que tiene la humanidad ante sí para razas futuras en las cuales parece ser que existen un tipo único que sea el andrógino, que encarnará en sí las dos naturalezas, la masculina y la femenina en equilibrio y que por lo tanto será neutra completamente, entonces se decidió que no puede existir un paso hacia el andrógino sin pasar por la familia correcta, sin pasar por el matrimonio correcto. Entonces, una de las decisiones de la Jerarquía, hace poco menos de sesenta años, es la de que encarnaron varios discípulos de los distintos ashramas en formas masculinas y femeninas, juntándose en el devenir del tiempo kármicamente para constituir familias, incluso uniones de Iniciados, singularmente de la primera, segunda y tercera iniciación, que desde el punto de vista del Maestro son discípulos todavía y que por lo tanto esos discípulos están actuando, y hay un ensayo también en los grupos esotéricos que veo las parejas que asisten como parejas en los grupos esotéricos constituyendo parte de un proceso que se generó en tiempos de Blavatsky, en el cual nacieron ya muchos discípulos que encarnaron y por lo tanto en conjunción estaban dentro de los grupos esotéricos constituyendo familias que luego fueron realmente benefactoras para el sentido mundial, y que por lo tanto el andrógino, como dije, cuando una persona deja de depender tácitamente de cualquiera, sea hombre o mujer, la dependencia, lo cual es muy difícil en esta vida dejar de depender de algo o de alguien, pero cuando realmente el discípulo deja de depender automáticamente, sea porque ha perdido la sed del deseo, la sed del sexo, la sed de la vida, y queda sujeto a su propia inercia, a su propia voluntad, a su propio equilibrio, albedrío o polaridad, cuando se está sujeto a esta cosa, entonces se convierte realmente en el plano mental, aunque no en el plano físico, en un arquetipo, digamos, de divinidad, en hermafrodita, o digamos, lo que decíamos antes, el andrógino. Muchos somos ya mentalmente andróginos, muchos empezamos a serlo en el plano astral, y hay una cantidad apreciable de discípulos que empiezan a ser andróginos en el plano físico, asemejándose de esta manera a los Maestros, y cada cual debe determinar cuando le llega el momento de quedar realmente solo para afrontar una situación espiritual. Cuando, por ejemplo, el místico afronta la soledad, el misterio, no puede ser acompañada esa persona por pareja alguna, tiene que afrontar el riesgo de la iniciación, porque no tiene cuidado de sí, ¿si no tiene cuidado de sí cómo va a tener cuidado de otras personas? Está buscando algo, la superación, y esto sucede en cualquier momento en la vida del discípulo, sea cual sea el tiempo, la etapa, la raza en la cual ha tenido que encarnar, y aquí y ahora cuantas personas hay que sin saber empiezan a ser andróginos y que confunden el proceso, y que por lo tanto cada vez hablaremos más esotéricamente de todo el proceso que se está realizando en la naturaleza buscando el arquetipo del andrógino, buscando las apetencias del hombre por el hombre, de la mujer por la mujer, que este punto de vista, digamos, social, es negativo, pero qué sabemos desde el punto de vista del Maestro cómo es visto este proceso. Por lo tanto, hay que estar muy apercibido, muy expectante ante todo cuanto está pasando a nuestro alrededor, y que tenemos que estar muy pendientes de no emitir juicios equivocados, porque un juicio equivocado o una palabra hiriente crean karma, sea cual sea la fuente de donde dimane, ya sea la fuente de un discípulo o de un aspirante espiritual o de cualquier persona que no tenga nada de esas características, pero que esté actuando... [Corte de sonido]… desde un punto de vista muy racional, pero como digo en esoterismo hay paradojas, y que por lo tanto no sabemos, es cuando, por ejemplo, me preguntan acerca de los extraterrestres, yo les digo: no estoy ni a favor ni en contra porque para mí no ha pasado la idea de desarrollar esta idea, este tema, pero si algún día tuviese contacto extraterrestre lo escribiría, daría conferencias dando la realidad de aquello, como todavía no se ha presentado el caso del andrógino no puedo opinar, pero puedo opinar utilizando la razón superior sobre lo que puede suceder, o el intento de la naturaleza de crear nuevos tipos, y aquí está involucrado el Manú de una raza o de una subraza determinada, o de un grupo específico dentro de una subraza de una gran raza raíz, y que por lo tanto hay que mirarlo con mucha simpatía, mucho cuidado y singularmente no herir ni en pensamiento, ni en palabra, ni en obra, tal como se dice místicamente, sino observar el proceso, no sentirnos contaminados porque la única manera, paradójica también, de no sentirse contaminado es observarlo todo muy profundamente. Aparentemente es negativo pero darnos cuenta que cuando examinamos una cosa superficialmente quedamos atados a aquello, como si aquello exigiese una atención de nuestra parte, y muchas de las imaginaciones que nos llevamos a casa y nos llevamos al sueño emanan porque no hemos observado suficientemente... [Corte de sonido] que ha motivado tu atención, y así la expectación y el desapego van siempre juntos, o el desapasionamiento, lo único que debe persistir es el amor, aquí sí que hay que hacer énfasis, el amor es la base de la correcta expectación, porque como dijimos anteriormente la serena expectación no es simplemente un receptáculo mental de valores psicológicos sino que es un impulso de amor la serena expectación, porque cuando estamos expectantes el yo inferior deja de funcionar, funciona un nivel de conciencia superior, que es la que toma las riendas de nuestra vida. En este caso el yo inferior debe estar muy atento al Yo superior para que éste tome las riendas de la vida, y esto también es serena expectación. Y naturalmente hay que pensar en estas cosas y darles la importancia que realmente tienen porque os habéis dado cuenta que la vida es muy corta, os habéis dado cuenta de la fragilidad de nuestro cuerpo y de la fragilidad y la superficialidad de nuestro amor, nuestro afecto, si somos una sombra que está vagando y que en cualquier momento desaparecemos, y que por lo tanto hay que aprovechar el tiempo, pues bien, en cada etapa de la vida hay una forma de aprovecharse y nuestra Era está marcada por la forma más dinámica de la naturaleza que es la de la expectación serena, que es la de Agni Yoga, que es la de Shamballa, y que por lo tanto todo cuanto hasta aquí constituyó el núcleo de atención de las personalidades de las raza, de los discípulos y de los aspirantes, ahora mismo ya dejan de tener razón de ser, constituye un depósito que no pertenece a la memoria sino depósitos de cosas insignes que desconocemos, quizá aquello que se define como la nube de cosas cognoscibles, está en esta situación, y que no hay que utilizar la mente concreta sino la espada de la justicia, o la espada de la voluntad para atravesar esta nube, para descubrir el conocimiento superior que forzosamente tendrá que llevarnos por caminos secretos y misteriosos que desconocemos, y que exigirán constantemente surgir de un estado de duda a otro de afirmaciones constantemente, hasta que llegue el momento en que la duda, la vacilación, sean extirpadas para siempre dentro del océano de la verdad que hayamos conquistado. Y aquí y ahora, por ejemplo, no mañana ni después, es cuando hay que realizar el intento, porque existe después como sabéis la gran ilusión de la reencarnación, y decimos “bueno, lo que no hacemos hoy lo haremos mañana”, y quedamos contentos y apercibidos de que realmente hacemos una cosa bien hecha porque tenemos todo el tiempo por delante, pero hay un peligro de que quedemos con esta cantidad de mónadas que volverán al pasado, porque no cumplieron con su deber y que por lo tanto hay que tener en cuenta este pormenor, y que realmente existe una parcela dentro de nosotros mismos completamente inexplorada, y que ahora con la serena expectación estamos tratando de explorar, y de descubrir la suntuosidad de lo que oculta en sus maravillosos vergeles, por lo tanto, vamos a indagar aquí porque realmente creo que es inspirador que la persona tenga en su haber una gran venida de luz delante de sí y que sepa conquistar esta luz en forma de radiación y convertirse realmente en un servidor de la humanidad.

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Conferencia Vicente Beltrán Anglada
Barcelona
24 de Febrero de 1983

Digitalizada por el Grupo de Transcripción de Conferencias
20 Enero 2009

Editada por el Centro de Estudios VBA (en curso)
05 Mayo 2009

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