Conferencia
Vicente Beltrán Anglada

[edición en curso]

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La verdad ha de presentarse de tal manera, que convenza sin atar y que atraiga aun sin convencer. Esto sólo puede realizarlo el lenguaje del corazón.

[VBA: Introducción al Agni Yoga, p. 49]

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Conversaciones Esotéricas

SNE

Los grupos de curación

Barcelona, 8 de octubre de 1981

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Barcelona, 8 octubre 1981.– Conversaciones Esotéricas: Los Grupos de Curación. Enfermedades y curaciones. La relación del miedo y las entidades que causan la enfermedad. El poder de la compasión. Las causas de la enfermedad y la visión curativa. El surgimiento de los analgésicos, los calmantes y la relación Jerárquica. Sobre el elemental físico. La transmisión de las enfermedades a través del Éter. Los mantrams de curación. Hay que trabajar sobre los niveles psíquicos para la curación efectiva. La dependencia de la calidad espiritual del Alma.


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Interlocutor.— Había empezado diciendo si de alguna manera no crees que la Humanidad ha alcanzado un punto en el cual se puede empezar a romper el karma de las enfermedades, entonces, los discípulos, de alguna manera, después de estudiar todo los casos, las leyes, etc., podríamos empezar a actuar efectivamente en los planos objetivos, que todo el mundo los vea, aportando cada uno el conocimiento que tenga en el lugar que esté. Por ejemplo, he estado oyendo el otro día un programa de la asociación de ayuda a los hemolíticos del mundo, los que hacen la hemodiálisis sobre los riñones, o sea, luego hay otros que por ejemplo podían hacer ya sea cábala y aplicar esta energía, otros podían hacer alquimia, otros que podían hacer como nosotros en grupo una curación en los planos subjetivos, pero, me refiero, individualmente, en nuestro campo de acción individual, ¿no podríamos utilizar este conocimiento para empezar a trabajar? porque, por ejemplo, creo, aparte de los condicionamientos del karma individual, etc., que en la curación del mal funcionamiento de los riñones es relativamente fácil de obtener, o sea, sabemos todo lo relativo al plexo solar, las energías que emanan, las corrientes de energía que pueden estar rotas entre los chakras evitando el funcionamiento de los riñones, etc. O sea, ¿no te parece que de alguna manera podríamos a empezar a romper esta barrera kármica de alguna duda que pudiera ser aparte de los aspectos positivos que tuviera de una salud inmediata, de un recobrar, por decirlo así, la fe en algo superior?

VICENTE.— Pues sí, yo creo que además se está haciendo ya. Creo que fue a partir del año 1925 que están actuando en el mundo grandes grupos de curación pertenecientes a los ashramas de la Jerarquía; además, el Tibetano nos dice en sus escritos que todo discípulo tiene que ser un auténtico curador. Ahora bien, las enfermedades que tenemos actualmente, denominadas incurables, no pertenecen a nuestra época, vienen trasplantadas desde hace millones de años, así que si aceptamos que la energía se solidifica en cualquier nivel del éter o del espacio y crea una forma determinada, habremos de aceptar que existen formas psíquicas de todas las enfermedades, desde el cáncer que es el azote de la Humanidad por excelencia, hasta un simple resfriado.

Así que todos los efectos que vemos en el plano físico son expresiones de esas entidades psíquicas, entonces, ya no es un problema solamente de glándulas y de centros o de chakras sino que se debe trabajar ocultamente en los planos subjetivos contra la entidad cáncer, claro que esto tiene que venir precedido por un trabajo de educación de la Humanidad sobre estos temas tan importantes como es la predisposición a las energías que pueden traer curación.

Como sabéis hemos trabajado en grupo tratando de curar, ahora bien, es que no basta con la intención, no basta con la dedicación y la buena voluntad para tener un éxito rotundo y total. Yo creo que depende mucho también de la actitud de las personas que componen el grupo de curación, porque aparte de la voluntad de la persona -aunque se diga lo contrario- se puede trabajar por esta persona sobre su campo etérico, su campo magnético que es donde se fraguan las enfermedades. Hay, por ejemplo, una tensión de tipo psíquico, se crea en el cuerpo psíquico -en el cuerpo astral- un pequeño punto oscilando de una manera inarmónica, desequilibrada, pasa por el campo etérico, crea allí una especie de rasgadura, y entra así, furtivamente, sobre el cuerpo físico y se crea allí el punto, el anclaje de una posible enfermedad. Consecuencia, la Humanidad no está preparada para curar sus enfermedades porque trabaja todas las dolencias en un plano meramente físico u objetivo, cuando la causa no está en el mundo físico sino que está en el plano astral, en el plano psíquico, en el plano de las emociones y en el plano de la mente, porque hay enfermedades que provienen de la mente y otras que provienen del campo, digamos, circulatorio, o del campo más bien etérico, y otras provienen de los niveles emocionales más crudos, y también hay enfermedades típicamente físicas que son las que llevamos como una evidencia, digamos, malsana del pasado.

Si aceptamos que en cierto un momento el individuo puede sacudirse de las garras del karma o del destino, que puede hacerse independiente de todo cuanto le rodea, kármicamente hablando, es decir, que si aceptamos que los hechos astrológicos deben cumplirse, no es menos cierto que hay que aceptar el hecho de que el individuo puede ascender sobre la ruta de sí mismo y vivir más allá de la conciencia -en otro nivel- aquello, sin que pase nada absolutamente, será un efecto simplemente pictórico, si lo podemos decir así, pero, el Alma, el Yo, la Conciencia, no vive aquello, está disasociado de la enfermedad, para aquellos que dicen que el karma es absoluto, que el karma es algo que es fatalista y que debe cumplirse en un momento determinado del tiempo. Pero, aún hay más, cuando se trata de personas que están dentro del campo magnético espiritual, personas que han vivido una vida ya de dedicación al servicio y que por una de estas veleidades o aspectos del destino están sujetos a enfermedad, se dice que está ampliamente capacitada para curar la enfermedad y trascender el karma.

Por lo tanto, cuando se habla de curación hay que ver si queremos trascender el karma o simplemente curar los efectos de alguna enfermedad, o si queremos también ascender en conciencia hacia las causas de alguna posible enfermedad; primero, liberarse del karma. Si se libera del karma no puede existir la enfermedad porque la enfermedad es kármica y las tensiones emocionales son kármicas y las indecisiones mentales son kármicas, y todo es un conglomerado que se cristaliza en el cuerpo físico, que no es un principio pero es un receptáculo, por lo tanto, el cuerpo físico es el receptáculo de toda la inarmonía posible de todos los demás vehículos. Como consecuencia, desde los tiempos del gran Patanjali, se dio las normas serenas del Raya Yoga, el Raya Yoga tenía por objeto hacer que la mente ascendiera por encima de sí misma y viera el campo emocional con todos sus problemas, y desde el campo mental, utilizando la intravisualización o la visualización perfecta y la imaginación creadora, destruir todas posibles rasgaduras en el cuerpo psíquico. De esta manera quedaba cerrado un circuito, o había un cortocircuito de energías, y la enfermedad no lograba penetrar en el cuerpo físico, es decir, que se diluía en el plano astral o en el plano etérico, sin llegar a incidir en el cuerpo físico del discípulo, o en un aspirante espiritual muy cualificado.

Pero, esto pertenece -hablando en términos generales- a un plano utópico, porque no todos estamos capacitados para ascender en conciencia sobre lo que son los efectos de la enfermedad. Creo que es en el libro Curación Esotérica –que lo leí en su edición inglesa, no sé si está traducido bien– en la cual se dice precisamente que si el enfermo amara la enfermedad, la enfermedad se disolvería, es emplear un tipo de energía diferente. Así, como la enfermedad causa terror y el miedo es un factor destructivo de las células buenas que tiene el cuerpo físico porque es una enfermedad, digamos, de tipo vibratorio en el mundo psíquico, penetra rápidamente allí debido a que el temor es causa precisamente del cáncer y de otras muchas enfermedades. Es decir, que hoy día hay más casos de cáncer por el temor al cáncer que por el propio virus del cáncer o, es decir, que el miedo atrae los virus, porque vista la enfermedad en un plano psíquico se ve como una entidad, una especie de entidad monstruosa con tentáculos, muchos tentáculos que parten del plano psíquico, del plano astral, del primer nivel o el segundo donde está sedimentada toda la causa kármica de la Humanidad, incide donde existe siempre un punto débil, como se dice normalmente la cuerda siempre se romperá por el lado más débil. Así, los cuerpos de los discípulos, –según el Tibetano– están por encima de la enfermedad, que se capacitan por esta inmunidad manifiesta para curar enfermedades. No hay ningún discípulo aceptado que no sea un curador en potencia, lo que técnicamente se llama un taumaturgo, un mago, que puede curar por imposición de manos o por la sola radiación de su aura magnética.

Así que una de las cosas que hay que tener en cuenta, y no rehúyo la pregunta sino todo lo contrario, que voy al fondo de la pregunta de si se quería hacer un grupo de curación, hay que tener en cuenta que lo primero que hay que hacer es dejar nuestro cuerpo tan inmune a la enfermedad que a través de nosotros se puedan manifestar las energías que vienen del plano búdico. Yo digo y se los he dicho muchas veces, que cada vez que hacemos una meditación, el impulso de la meditación se lleva parte de nuestro karma. Esta es una regla muy esotérica. No sé si os habéis dado cuenta que después de una meditación se pesa menos y hay más libertad de movimientos y hay más alegría, y la alegría siempre va contra la enfermedad. Una persona que esté siempre contenta y alegre no puede tener enfermedades, más bien las quema, por lo tanto, yo siempre he dicho que me gustaría disponer de un grupo específico dedicado a la curación, empezando porque cada cual supiera sacrificarse un poco para educir un aura magnética radiante. Hasta qué punto se podría lograr esto es cosa del grupo y no es cosa de mí, o de un sólo individuo, pero la pregunta es esta, primero hay tres incógnitas, y las repito para que queden clarificadas, que hay un estado del discipulado que puede trascender el karma, seguramente cuando se llama el Discípulo en el Corazón del Maestro, en el cual el Maestro de una u otra manera ha tomado el juramento de fidelidad a la Logia, a la Logia Blanca, con la gran totalidad blanca o a la Jerarquía. Este es el primer paso, de ahí a la iniciación es un paso solamente. Hay el Discípulo Aceptado –en el cual podemos incluirnos todos porque si no, no estuviéramos aquí– sujetos a revisión kármica, que están siendo liquidados de mucha parte de su deuda kármica por el solo hecho de pertenecer a un grupo esotérico ligado de una u otra manera con un ashrama de la Jerarquía. Y luego existe el curar los efectos por los métodos que se crean más convenientes, por ejemplo, siempre que se vaya a curar a una persona y por las causas de que provienen, porque el grupo no está integrado plenamente o porque aquella persona está ya en un sentido kármico que ya no hay nada que hacer, siempre hay algo muy objetivo desde el ángulo de vista esotérico y es que no hay sufrimiento. Es decir, estamos tan interesados en descubrir la causa de la enfermedad, sus motivaciones más íntimas, buscando sus raíces más profundas en el plano emocional, que es donde están la mayoría de enfermedades, y partiendo de esta base vamos a trabajar en los niveles subjetivos, que es donde debe trabajar el discípulo y que raras veces se le encuentra como el Tibetano, o bien vamos a estar un grupo de curadores utilizando ciertas técnicas magnéticas como por ejemplo la imposición de manos. Yo definiría siempre el trabajo esotérico dentro de la cualidad del mismo y buscar las causas más profundas, porque la ley esotérica es buscar siempre lo universal y trascendiendo hasta buscar lo particular, muy aparte del método pisciano que era buscar primero los efectos hasta remontarse a las causas. La técnica es completamente diferente, pero si es un grupo de discípulos de la Nueva Era, me atrevería a decir que son los discípulos de la Nueva Era, hay que utilizar el método esotérico, es decir, remontarnos a las causas más ocultas de la enfermedad, sea en cualquier ignorado rincón de la mente, en el plano emocional, y dejando el cuerpo físico, que no es un principio, en un estado de recepción de energías superiores y entonces se puede crear un vínculo en el enfermo aunque el enfermo se niegue.

El Tibetano –creo que es en Curación Esotérica– habla de que tiene que haber una simpatía atrayente entre el enfermo y el curador, pero en escritos inéditos para los discípulos de los ashramas no dice lo mismo, dice: "Se puede curar aparte de la voluntad de la persona porque a veces la persona ofrece una resistencia", es tanto su deseo de curarse que crea una coraza, y si vas haciendo, ¿qué va a pasar?, en cuanto que él está desarmado por completo y vulnerable por los cuatro costados, es cuando las energías del grupo puede llegar más fácilmente a él. ¿Os dais cuenta de la diferencia? Si tenemos una persona y le decimos que la vamos a curar, aquella persona está tan nerviosa que no vamos a hacer nada. Hay que cazar a la persona de improviso. Si tú quieres tener una fotografía buena, hazla cuando la persona está ausente porque si no buscará la pose y la pose es tan artificial que niega por completo todo el artificio de la estructura de la fotografía.

Por lo tanto, si se trabaja en un sentido creador, si vamos trabajando en un sentido de curación, y podemos hacerlo, porque mientras está el grupo integrándose en niveles superiores, y mientras de vez en cuando –esto es una realidad que hemos podido constatar– tenemos ciertos contactos con el plano búdico, que es el plano que tiene que actuar en la Nueva Era preponderantemente, podemos decir que nuestra aura magnética se pone radiante. Una de las motivaciones más grandes de los curadores es que su aura sea limpia y radiante, es decir, tenemos escasamente unos diez, veinte centímetros de aura, pero a medida que vayamos haciéndonos radio-magnéticos de una manera específica, clara y real, podremos alcanzar longas auras magnéticas, es decir, que ya no será curar de una u otra manera, no curaremos ni por imposición de manos, por la presencia radiante.

Interlocutor.— Jesucristo curaba con su sombra.

Vicente.— Exacto.

Leonor.— Jesucristo sí podía curar a todo el mundo, pero no importa, hay que tener presente esto, que podía hacer muchas cosas, pero seguramente que sólo hacía las que se pueden hacer. Luego hay otra cosa, que seguramente si se crea un grupo de curación, habría que ver cada persona hacia dónde o hasta dónde y cómo puede actuar cada una de ellas, a pesar de ser un grupo.

Vicente.— Como grupo siempre, no hay que intentar jamás la curación individual porque no hay fuerza.

Leonor.— También pueden tener fuerza individual las personas que circulan por la vida con un completo olvido de sí mismos.

Vicente.— Pero curarán en nombre de un grupo mayor siempre, aunque sea individual.

Leonor.— Entonces, es en otro grupo superior, no precisamente de aquí.

Vicente.— La impersonalidad es el grupo.

Interlocutor.— "En el nombre del Padre Hágase tu Voluntad y no la mía".

Vicente.— Sí, pero hay que ser creadores, hay que darse cuenta que utilizamos siempre la Voluntad del Padre, lo que no lo hacemos muy bien.

Interlocutor.— Bueno, pero ahí está uno de los inconvenientes de la curación esotérica, que tratamos de imponer nuestra voluntad y entonces es ahí donde fallamos. Uno de los requisitos imprescindibles para efectuar la curación es, como decía Leo, el completo olvido de sí mismo, "Padre, hágase tu Voluntad", o curar como dice el Tibetano también con la energía del amor, el amor impersonal, o como dice también el Tibetano, curar también con la energía del amor de alma a alma, o sea, como decías tú antes, el físico fuera, remontarnos al origen de la enfermedad y a este nivel tú le envías energía, no la tuya sino la de tu alma, la del Padre, la del grupo, o la que tú quieras, a su alma, y que sea su alma, de alguna manera, la que disponga de este karma, porque si tú empleas la voluntad, tú voluntad, puedes estar interfiriendo en el karma de este buen hombre.

Vicente.— Un momento, nunca debe pensarse si interferimos el karma, si no, nunca haríamos nada. Hay que ser tan impersonales incluso en esto. Os digo esto porque yo me he dado cuenta, y hay una anécdota que hay el gran sentimiento de compasión que es básico en la curación, no se puede curar radicalmente una enfermedad si el curador, en el nivel que sea, no siente una profunda compasión, no simplemente amor, ¡cuidado! el amor está desprestigiado como nombre, es una pantalla donde ocultamos [Interlocutor.— Amor con mayúsculas] nuestras bajas inclinaciones, por decirlo de alguna manera, pero, la compasión, ¿cuántas veces hemos sentido compasión?

Interlocutor.— Compasión, ¿no es astral de alguna manera?

Vicente.— No, no, es búdica la compasión, es que Cristo curaba por compasión. El sentimiento de compasión está por encima de lo que solemos decir sentimiento humano, o en cierta manera es un proceso iniciático. No puedes tener compasión hasta haber llegado a cierta iniciación, pero hay un entreno y es la buena voluntad constante, que cuando se transforma en voluntad al bien y ha trascendido las barreras de la mente se convierte en compasión. El Tibetano pone tres: buena voluntad, correcta relación y voluntad al bien, o buena voluntad y voluntad al bien. Son tres estadios buscando la compasión universal.

Nosotros estamos, creo yo, dentro de un hemisferio de buena voluntad, tratamos de hacer algo, y en este tratar de hacer algo lo que hacemos a veces es quizás embarrar un poco los asuntos, digamos lo que el Maestro tiene proyectado para un grupo determinado o para una persona determinada. Lo que estoy seguro es que todos hemos sentido el deseo de servir. Naturalmente, cuando la persona se pregunta cómo voy servir o cómo voy a curar, está interfiriendo, hay una intención de base y esa intención debe ser tan suficientemente buena que puede curar con la sola impresión de la intención, que es la voluntad de Dios expresada en forma humana. Daos cuenta que siempre que una persona quiere hacer algo el yo está presente, cuando dices, como decías: "No yo sino Tú en mí", y es la oración de la Nueva Era, no yo sino Tú, fijaos bien, porque esto libera al individuo del libre albedrío, de la capacidad libre de decidir, porque la capacidad de decidir es lo que hace que la persona se equivoque, entonces parece un contrasentido, pero la persona solamente se equivocará cuando tenga libre albedrío, cuando vaya a decidir: voy a hacer esto o voy a hacer lo otro, aquí es donde se equivoca. Entonces, cuando el libre albedrío se refunde dentro de la buena voluntad entonces ya no hay el conflicto de la elección, sea de curación o sea de cualquier aspecto, digamos, dentro de los planes que lleve adelante el Señor de Shamballa para nuestro mundo.

Leonor.— Pero, ¿verdad que para curar la persona tiene que hacer hábitos que sean técnicas? Tiene que empezar por no tratar a una persona si él no se olvida de sus propios problemas, o sea, tiene que dejarse libre porque, si no, entonces al aura de la otra persona le puede dar más carga en vez de quitarle. Hay que tener mucho cuidado, hay que tener un completo olvido de sí mismo, aunque a lo mejor estarás tratando a una persona que pueda ser que tenga menos problemas que tú misma, pero es que tienes que olvidar los tuyos, y hay que llegar a este abandono de sí mismo. En cambio, muchas personas piensan que pueden curar con toda la buena voluntad pero no se acuerdan de esto, no saben que es un sacrificio muy grande poder aliviar a otra persona, porque es que si tú no estás muy libre de tus propios problemas y limitaciones le cargas al aura de la otra persona parte de lo tuyo involuntariamente, y digo involuntariamente, porque se puede hacer con toda la fe del mundo, o sea, que hasta ahora hemos hablado del tema superior, pero hay que hablar también de este nivel humano porque es la primera fase, y es algo muy importante.

Vicente.— Bueno, nivel humano: ¿qué es lo que relaciona al individuo con la sociedad? La expresión, la palabra, pero más que nada la radiación magnética de la persona. Una persona se sienta al lado de otra y automáticamente se siente bien o mal, no sabe por qué, es un fenómeno de tipo psíquico. Pero, ¿qué pasará cuando el discípulo tenga radiante el aura? No habrá el problema de si está en el plano físico o en cualquier plano, será radiante el aura y por lo tanto será curativa, y cuando existe un aura radiante significa una cosa muy especial: que no hay karma en el aura. El karma se manifiesta en forma de todas las formas elementarias que están incrustadas en el aura, creando vórtices de energía negativa, es decir, que hay una serie de elementos etéricos que están en el aura, y empieza la percepción espiritual. ¿Cómo un discípulo fuera del ashrama puede comunicarse con su Maestro? Utilizando solamente los poderes de la percepción telepática, pero si el aura del discípulo está turbia no puede realizar la unción telepática con el Maestro, ni con sus compañeros del ashrama, ni con la fuerza del ashrama. Entonces, siempre hablamos de lo mismo: lo primero es el trabajo individual, purificación, aparte de que una persona puede tener el deseo de curar o la intención de curar, son básicas, éstas son necesarias, y os diré porqué, porque la persona que tiene una intención fuerte, la intención trabaja sin que se dé cuenta. Si yo voy a Roma, por ejemplo, no voy a decir: "Voy a Roma, voy a Roma todo el tiempo", mi intención es ir a Roma y voy Roma, cogeré el tren, el autobús, el avión, lo que sea y yo iré a Roma, cuando llegue a Roma no haré conciencia, he llegado donde tenía que llegar, pero nosotros todo el tiempo estamos viendo a donde vamos y nos paramos y pensamos y el camino se hace largo y fatigoso yendo al mismo sitio porque la intención es débil. Por lo tanto, para la curación hace falta una gran intención, ya que no hay compasión utilizar lo que tenemos más a mano, la intención, pero la intención tiene que ser en todo caso pura e impersonal como estamos diciendo.

Interlocutor.— También como decía Leo, el cuerpo, el cuerpo físico, etérico, etc., ha de estar puro para no trasmitir estas impurezas al resto. Una de las técnicas que se debería usar es, como decías antes, la elevación de la radiación, de la radioactividad, de esta aura, para que las partículas de alguna manera inferiores sean sustituidas por otras de mayor vibración, entonces al hacer esta aura más radiante se puede efectuar con mayor facilidad esta curación, pero el Maestro Tibetano insiste en que aparte de este sistema de curación por radiación, o por imposición de manos, siempre se efectúe a manera de alma a alma, es decir, siempre usando la energía del amor, nunca imponiendo nuestra voluntad a través de esto, porque luego también el efecto de rebote nos puede afectar a nosotros, entonces, tomando en consideración todas estas cosas que se han dicho hasta ahora, ¿cómo se podría formar un grupo de curación? ¿qué sacrificios deberíamos estar dispuestos a aceptar y cómo se podría fusionar este grupo de personalidades en una personalidad común apta para efectuar la curación? ¿qué requisitos se necesitarían?

Vicente.— Primero, yo diría que el grupo debe de estar integrado. ¿Cuándo se integra el grupo? ¿Cuándo uno es consciente de que está integrado o cuándo el grupo está perfectamente integrado? Entonces, hay que buscar las reglas esotéricas en donde cada cual tiene un lugar asignado, un número determinado de personas que tiene que ser cíclico, por lo tanto, de acuerdo con la tabla; ciertas condiciones astrológicas, buscar momentos estelares, seguramente la Luna llena y otros que pueden surgir por intuición, y entonces cuando esté el grupo completamente integrado se da cuenta que hay una fusión, y aquí he notado a veces que está un poco integrado cuando hay un silencio antes de empezar a hablar. Hay un silencio, pero un silencio que ha venido sólo, no ha sido provocado anteriormente sino que está ahí, y es la herencia del grupo, o el tesoro del grupo, en donde sabiendo que el espacio está lleno de entidades inteligentes, sabiendo que el propio espacio es una entidad autoconsciente –esto la gente quizá no lo sabe– y que, por lo tanto, tiene propiedades magnéticas que desconocemos, cuando existe la intención del grupo, cuando el grupo está semi-integrado o integrado del todo, surgen de esta entidad espacio unas energías dévicas de tal poder que se puede curar más allá de lo que técnicamente llamamos medicina, porque va directamente de alma a alma, se prescinde del intermediario que es la medicina, o la imposición de manos, o hasta la presencia magnética del curador, es algo que va directamente, ahora bien, para esos fines objetivamente ¿qué hay que hacer?, el grupo tiene que buscar la persona que este más de acuerdo con la vibración del grupo, primero; segundo, el grupo tal como está situado debe curar solamente lo que existe a su alrededor, que es lo que hace el grupo esotérico, primero curaremos a los de la familia que a los que viven fuera de la familia, fijaos bien, porque hay que tener un campo magnético siempre puro y radiante; tercero, si dentro del cuadro magnético del grupo, o del radio magnético del grupo, no existen en las cercanías personas a las cuales curar, y eso es imposible porque vemos la enfermedad por doquier, entonces se busca algo más lejano, pero el Maestro Tibetano, y esto ya refiriéndome a escritos traducidos inéditos, primero, que hay una técnica para los discípulos, una técnica para los aspirantes y una técnica para los iniciados, siempre en orden a la curación. Nosotros vamos a utilizar la técnica de los discípulos aceptados, que es la de buscar en el mundo psíquico la causa de la enfermedad. La causa de la enfermedad es lo más difícil de encontrar, aquí vemos los efectos, y cuando se ha declarado cualquier tipo de enfermedad no sabemos de donde proviene, entonces hay que utilizar el poder de la clarividencia o al menos de la percepción súper sensible, y me pregunto si hay entre nosotros personas capacitadas para ver estas cosas. El Tibetano dice: "No podéis curar, primero, si no tenéis una percepción en los mundos etéricos sutiles, si no tenéis una integración emocional y si vuestra mente no es capaz de visualizar"; porque una parte muy interesante de la curación es la visualización; por ejemplo, si queremos que el mundo cambie visualicemos un mundo radiante, un mundo de armonía, pero nuestra mente no está capacitada porque siempre está con sus propios problemas, y como está dentro de sus propios problemas no tiene capacidad de visualización perfecta. Como consecuencia hay que aprender –como dice el Maestro Tibetano, nuestro Maestro– a aprender a sumergir nuestros pequeños problemas en el gran problema mundial, lo cual significa que prescindiremos por completo del pequeño problema, que es cómo se resuelven, porque un problema se resuelve siempre en proporción a la cantidad de impersonalidad con que estemos actuando sobre el problema.

Vais comprendiendo, ¿verdad? Porque todos queremos hacer cosas, yo el primero, y lo primero que hay que hacer es integrarnos lo mejor que podamos nosotros mismos, tampoco hay que esperar que venga un ángel del cielo a decirnos lo que tenemos que hacer, hay que tener ciertas decisiones de carácter muy individual para desarrollar el poder de la voluntad, pero una vez tengamos intención, y una cierta compasión, porque compasión es un sentimiento que quizá habremos experimentado alguna vez, y habremos notado que hay un cambio total en los ambientes cuando sentimos compasión hacia cierta persona. Yo me acuerdo –y esto lo cito en mi libro– que yo iba alguna vez en un tranvía desde Mataró a Barcelona por motivos profesionales, y estaba sentado, y sentí una vibración inarmónica y había una nena de unos ocho o nueve años que estaba sufriendo, y dio mucha lástima, estaba su madre consolándola, sentí una compasión tan grande que sentí el dolor encima de mí, automáticamente me había pasado el dolor de la niña y la niña había quedado sin el mismo, me decía a sí que me había pasado, yo sentí el dolor aquí y me he daba cuenta lo que sufría aquella niña con el dolor que estaba experimentando yo. Bueno, el problema que me presentaba yo hermano, esto es un trabajo de sustitución, no de curación, yo iba haciendo mis cábalas pero de improviso me desapareció el dolor, y no sé porqué extraña casualidad vi a la niña en una calle y estaba jugando con otras nenas contenta, se ha eliminado el dolor entonces. Pero, en el afecto de compasión, primero, hay un proceso de sustitución y después del problema de sustitución tú afrontas aquel riesgo sobre tu aura magnética, y como tu aura magnética está impregnada del ashrama, entonces lo disuelves, en el ashrama o en el grupo que estamos porque es un pequeño ashrama. Y esto me ha pasado tantas veces que digo, recuerdo cuando estaba Carmen y sentía alguna cosa y ella la sentía toda, y me decía: aguántalo, aguántalo, porque la solución eres tú y ya no lo siente, ¿por qué?, porque había la compasión, pero a mí me desaparecía pronto porque algo en mí rechazaba el dolor, pero ya no volvía a ella, se disolvía en el espacio.

Leonor.— Tratando de enfermedades, por ejemplo, hablando de la diálisis, hay muchos enfermos de riñón que cuando se dan cuenta el riñón ya necesita la diálisis o una sustitución, este es el caso cuando hay enfermedades que se presentan en un principio y se da cuenta el enfermo que la tiene y se puede llegar a tiempo, pero hay muchas enfermedades y precisamente las peores, que muchas veces cuando se revelan ya el órgano está afectado de una manera que ya no hay remedio, entonces hay dos maneras de curar, naturalmente puede curarse el dolor o liberarlo y a lo mejor ayudarle a liberarse también del mismo cuerpo físico, forma parte también del plan de curación, ahí está la clarividencia que hay que tener porque hay que ver cómo está el órgano afectado para saber si se le sustituye, si es posible a través de la cirugía actual, de la medicina actual si se le pude sustituir, o bien ver si ya viene el desgarro final, a esto también se pude ir ayudando, pero en este caso se necesita el valor suficiente para ver cómo saber si hay que ocultarlo, o que no hay nada para hacer más que liberarle del cuerpo físico, liberarle del dolor y liberar el cuerpo físico, cómo se le ayuda, cómo se le alisa, cómo se dará cuenta aquella persona, o bien cree que está perdiendo el tiempo y que en vez de ayudarlo aún se pone peor, porque hay personas que creen esto.

En fin, hay que tener presente esta parte psicológica que es muy importante también, entonces hay que ver la verdadera clarividencia para decir no hago esto porque hay que ver la persona y verla completamente, todo su estado, su clase de educación, todo su ser, y ver si hay algo a hacer bueno, pero si, por ejemplo, no lo hay, a ver qué es lo que se puede hacer con aquella persona porque seguramente aún saldrás mal porque si hay algo que es definitivo puede pensar que aún le haces más daño. En este caso hay que ver cómo tratarás el asunto, cómo tratarás a la persona para poder decirle que la vas a liberar de muchas cosas.

Vicente.— Si no hay que decir nada, la persona no tiene que tratar con nada.

Leonor.— Cómo decir para que lo comprenda.

Vicente. – La persona, como estaba diciendo, debe estar completamente ausente a veces del proceso, por lo tanto, si decimos que existe una participación ashrámica en el karma de las personas y que, por lo tanto, se puede curar una persona. Ahora bien, hay una liberación del dolor, la liberación de la enfermedad y la liberación del cuerpo, los tres aspectos dichos antes de otra manera. Cuando vamos a las causas vamos a liberar el cuerpo de todo sufrimiento, entonces el alma se reintegra hacia el mundo celestial. Cuando existe otro aspecto tenemos la curación efectiva de la enfermedad o bien simplemente la curación del dolor que engendra aquella enfermedad, siempre es positivo, siempre hay una liberación, por lo tanto, ya no buscamos curar, vamos a emplear el término liberación, porque si liberas el dolor, la enfermedad ha cumplido su propósito para desgarrar el cuerpo pero no para afectar la conciencia del alma ni la sensibilidad emocional del alma que es lo que hace sufrir.
Cuando se inventó el proceso analgésico mediante el cual se podían realizar las grandes amputaciones de los órganos sin que el enfermo sufriese dolor, se dio un gran paso dentro del terreno de la curaciones esotéricas porque, fijaos bien, se tenía en cuenta el cuerpo etérico, cuando una persona está en estado cataléptico, por decirlo de alguna manera, no siente dolor aunque la pinches, y puede ser local, y cualquier persona con un poco de poder magnético puede provocarse una analgesia parcial o local. Pero, fue la evolución de la sensibilidad de la raza aria la que provocó el descubrimiento de los analgésicos, porque antes una operación era a lo vivo, por lo tanto, si tenían que cortar una pierna a alguna persona le tapaban la boca, lo cogían así, cogían con el serrucho y le estaban quitando la pierna a lo vivo. Pero, al aumentar la sensibilidad vino también la compasión del Logos, y entonces se dieron los analgésicos, y ahora una persona puede sufrir una tremenda amputación sin darse cuenta, y luego existen los calmantes para que no sufran.

Es decir, que todo es jerárquico, pero ahora ya, en la fase que vamos entrando como discípulos, hay que prescindir incluso de los analgésicos y utilizar la curación espiritual completamente utilizando los vehículos preparados y dejando cauterizado todo el cuerpo etérico porque todo es un proceso etérico, es decir, que el analgésico lo que hace es desplazar el cuerpo etérico, y una vez que el cuerpo etérico está desplazado no hay vida, donde esté trabajando el cirujano no hay vida, es como si tuviera un corcho o una madera y está trabajando en algo que no siente nada .

Interlocutor.— Bueno, el cuerpo vital está ahí, lo que pasa es que falta la conexión consciente.

Vicente.— Exacto, pero está separado a una distancia que no puede sentir los efectos y trasmitírselo al cuerpo emocional que es el que siente, porque el cuerpo etérico es transmisor solamente de vida, pero el que siente el dolor es el cuerpo emocional, el cuerpo sensible, si tú tienes cuerpo etérico pero no tienes cuerpo sensible no te das cuenta, ahora bien, como que lo que utiliza el cuerpo emocional para comunicarse con el cuerpo físico es el cuerpo etérico, éste es el que se separa, entonces ha de haber una separación del cuerpo físico –el cuerpo etérico–, esta distancia deja cauterizado todo aquello dentro de un plan analgésico y no hay dolor. Fijaos bien, cuando estáis una mala posición ¿qué os pasa?, se os duerme la pierna, y entonces hacéis así y parece que os estén pinchando, ¿por qué?, porque mientras estabais aquí no sentías dolor pero habíais desplazado el cuerpo, el cuerpo etérico, y no sentíais nada, pero al hacer un movimiento os dais cuenta que hay algo que os está tirando, ¿qué es aquello?, es que está reintegrándose el cuerpo etérico al cuerpo físico, con la sensación de que hay agujas que están pinchándote, y hasta que no has despertado completamente a la conciencia del cuerpo al cuerpo etérico sientes aquella molestia.

Es decir, que hay tantas cosas, lo sabemos todos, lo que pasa que hay explicaciones sobre todo del mundo etérico y se sabe muy poco del cuerpo etérico, del cuerpo emocional menos todavía y del cuerpo mental nada prácticamente. El Tibetano en sus últimas informaciones dice que hay un 5% de personas en el mundo que utilizan la mente creadoramente, o en una forma consciente, un 5% de los tres mil millones de personas que están en el mundo, por lo tanto, es muy poco esta cantidad, en cambio hay un 50%, por ejemplo, o un 30% de personas emocionales, hay una relación basados en el tanto por ciento, por lo tanto, son cosas que están entrando progresivamente en el campo de la ciencia.

Cuando el médico sea al propio tiempo, ya sea médico de medicina, digamos, preventiva, o sea un cirujano de la Nueva Era, tenga la clarividencia despierta, entonces verá dónde hay que actuar. Cuantas veces están operando a personas de una cosa que no tiene, o un dentista que te quita un diente por otro y te deja un mal, esto todo el mundo sabe que pasa esto, o te deja las tijeras en el vientre de un paciente. Esto demuestra que hay muy poca visión esotérica, no hay compasión. Recuerdo que asistí a una operación y están hablando de futbol, y me tuve que marchar, estaban operando a una persona del corazón y estaban hablando de fútbol. ¿Cómo puede estar una persona operando una cosa tan crítica y hablar de fútbol u otra cosa?

Bueno, ¿veis como falta compasión? La mayor parte de las personas se encuentran en este caso, que no tienen compasión, y con este equipo sin compasión quieren hacerlo. Bueno, entones vamos a suplantar la compasión por la intención, y darle un gran sentido a la buena voluntad, y podremos realizar cosas maravillosas.

Interlocutor.— Hasta qué punto de la lectura de Curación Esotérica, se dice de las funciones que es lo que hemos dicho aquí, o sea, que hace falta, primero, para curar una energía que tiene que venir del Alma, si intentas curar con una energía astral lo que vas a hacer es perjudicar a la persona o perjudicarte a ti. Eso por una parte, y luego por otra parte una clarividencia para saber dónde aplicar esta energía, pues a lo mejor sobre estimulas un centro que ya está sobre estimulado y es peor. Como consecuencia de estas conclusiones me quedé como helado y me dije, bueno para la próxima…

Interlocutor.— Una de las cosas que te dicen en Curación Esotérica es que tú puedes utilizar tu chakra, o sea, tú incluyendo el chakra que está afectado en el paciente puedes emplear energías del mismo chakra tuyo para trasmitírselo, pero ya te dice entonces que ahí es en donde empleas tú energía, tu voluntad dirigida, pero si usas la energía del amor dirigida de alma a alma tú no te equivocas nunca.

Interlocutor.— Esto viene condicionada a la capacidad de contacto que tengas con la energía del alma.

Interlocutor.— Bueno, es un alineamiento, etc.

Interlocutora.— No es tan fácil.

Interlocutor.— Es cuestión de pureza, simplemente, ya sea de aura, de intenciones.

Interlocutora.— Pero, la pureza, ¿hasta dónde? Pues una cosa es lo que tú creas en sí, si tú tienes un ocho y a lo mejor se necesita un diez para hacer eso, pues tú puedes estar convencido de eso y no serlo. Te tienes que plantear ser inteligente, no solamente la buena voluntad, aunque la buena voluntad puede hacer pero no curar, aliviar, y si quieres ir a la base de una curación tienes que informarte y saber por dónde vas para hacer las cosas bien, y si no dejarlo para quien sepa hacerlo o pueda hacerlo.

Vicente.— Otra cosa que no hemos tratado. En el cuerpo físico de todas las personas hay un elemento que raras veces se dice en los anales esotéricos y es el elemental físico; entonces, el elemental físico tiene conciencia de apropiación más allá del paciente, digo que el paciente no debe enterarse siempre y cuando se entere el elemental físico, bueno, el elemental físico es una entidad que formó el cuerpo de su propia esencia, es decir, que utilizando la vibración del átomo permanente físico fue agregando moléculas siguiendo los trazados del Ángel Solar, le daba la forma que tenía que tener aquél cuerpo, y entonces a través de aquel diseño fue creando, y entonces cuando tuvo el cuerpo creado se introdujeron en él cada una de las células, que es el que tarda tanto cuando se halla en coma, que no quiere marcharse, se ha apropiado de su vehículo y no quiere marcharse el elemental. Este elemental es el que cuando la persona está en trance, como queda su cuerpo está interesado el elemental en curarse, porque parte de su evolución está en que el cuerpo físico esté curado. Entonces, cuando hablamos de radiación magnética, o la intención del grupo, no la recibe el enfermo directamente sino el elemental físico, y esto lo dice el Tibetano solamente en escritos inéditos, porque lo que ha escrito en el libro Curación Esotérica no es ni la cuarta parte de lo que ha dado ocultamente a los discípulos de los ashramas, por lo tanto, tenéis un campo de acción solamente utilizando la intuición y verán cosas que quedareis asombrados.

Interlocutor.— Entonces, hay una lucha entre el elemental físico del planeta que intenta absorber aquella materia.

Vicente.— No, el elemental físico del planeta lo que intenta es que no existan cuerpos que estén enfermos.

Interlocutor.— Pero, cuando se produce la muerte, el elemental físico intenta absorber la materia.

Vicente.— ¡Ah! cuando existe la desencarnación del cuerpo, entonces sí, claro, porque la conciencia física que es la que está en el cuerpo cuando está la persona ausente completamente, la conciencia está afuera, y el cuerpo tiene vida, el corazón late todavía a impulsos digamos que se puede verificar y existe todavía calor en el cuerpo, pero la conciencia está afuera, entonces la que retiene la vida en el cuerpo físico es el elemental, que no quiere, a menos que sea un elemental de un iniciado o el elemental que ha creado el cuerpo de un discípulo que éste enseguida desaparece porque el alma la ha dotado ya de ciertos poderes de percepción superior y entonces se deja desintegrar fácilmente. Pero, las personas que aman la vida y que están aferradas a la vida, es muy difícil porque el elemental constructor de su cuerpo está aferrado al cuerpo, no quiere dejarlo, y como que sabe que si abandona el cuerpo a través del cuerpo etérico cesará la vida, está allí. Hay casos de coma muy profundos que duran meses, pero siempre son personas que no tienen un sentido causal muy evolucionado, son personas más bien –sin afán peyorativo– que no están en el nivel que tengan una compresión de algo superior al resto de la gente.

Leonor.— No, pero quiere decir que el elemental del planeta absorberá este elemental cuando se separe del cuerpo.

Vicente.— Es el receptáculo de todas las energías etéricas del planeta este elemental, el ánima mundi se puede decir, el alma del mundo es etérica, por lo tanto, absorbe todo lo que es etérico, todo lo que es afín a su naturaleza, es impersonal en cierta manera, pero en cierta manera es el que está ahora luchando en la Luna, el elemental de la Luna está desintegrándose, pero el elemental todavía está allí. Hasta que queda un poco de Luna está el elemental físico de la Luna allí, entonces no podemos decir que esté ya dentro del campo magnético solar sino que constituye una pesadilla, primero, para los astrólogos, una pesadilla para los esotéricos, una pesadilla para los curadores y los taumaturgos, porque cuando un cuerpo entra en descomposición está creando miasmas en el ambiente, con miles de enfermedades que vienen trasmitidas a través del éter, porque el éter es la sangre de los Dioses por decirlo muy esotéricamente, el movimiento de la circulación del Logos Solar es a través de su cuerpo etérico, no será sangre como la que conocemos pero es sangre.

Interlocutor.— Cuando el curador intenta trabajar a nivel subjetivo, a nivel de causas, entonces más que trabajar con el elemental físico, si la causa de la enfermedad está en el elemental astral, intenta trabajar ya en el elemental astral.

Vicente.— Exacto, que es lo que decíamos antes. Es decir, que la persona que no se entera no tiene importancia, siempre que se hable en un plan esotérico, no en un plan de curación, hay muchas personas curadoras que curan algo, pero nunca llegan al fondo, incluso puede extirpar, y sabemos que existen personas que tienen capacidad para extirpar quistes, para extirpar ganglios y hacer cosas así, pero no llegan nunca al plano psíquico, están trabajando en el nivel de querer hacer una gran obra, siempre y cuando el karma lo permita, y esto lo vemos en el Brasil y otras partes del mundo; pero, esotéricamente lo que el Maestro siempre tiene presente es que vamos a liberar del karma de la Humanidad, y como que parte del karma de la Humanidad es la enfermedad, se da una importancia a los discípulos que quieren trabajar en este campo, y el Maestro Tibetano tiene un grupo de curación, con devas a sus órdenes, y por esto hay mantram de curación que están invocando a los devas y, por lo tanto, los devas con esta tranquilidad tan magnífica viajan más allá de la velocidad de la luz que transmiten a través de los éteres espaciales, pueden rápidamente incrustarse en el cuerpo etérico de un enfermo y curarlo allí, sin que se dé cuenta absolutamente de nada, pero sí que llama la atención, como que están en cierta manera de la substancia etérica del elemental físico o del elemental astral, están interviniendo en la vida del elemental astral y están donando la energía que necesitan para restañar las heridas o para curar las llagas o para curar una enfermedad o aliviar el dolor.

Así que hay muchas cosas que hay que tener en cuenta y vamos a reasumir las partes antes de la meditación, y es que ya que no tenemos compasión existe una gran intención, o una gran buena voluntad, después, que no hay que trabajar directamente sobre los cuerpos físicos sino que hay que trabajar sobre los niveles psíquicos para de raíz eliminar el mal, después tener en cuenta que no se trabaja sobre la entidad, el alma, sino sobre su vehículo etérico a través del elemental que utiliza el cuerpo etérico del individuo para manifestarse, que es lo que da la salud del cuerpo o la forma del cuerpo, porque está todo involucrado aquí, la forma y la sensibilidad del cuerpo, todo depende del elemental; y para finalizar, el elemental de los cuerpos, ya sea el mental, o el emocional y el físico, los tres cuerpos kármicos del individuo, dependen en su evolución, en su digamos cualidad, de la calidad espiritual del individuo, del alma, así que habrá niveles de curación, y el grupo puede curar en niveles de curación distintos, siempre y cuando tenga la visión de cómo, cuándo y de qué manera puede curar.

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Conferencia Vicente Beltrán Anglada
Barcelona
8 octubre 1981

Digitalizada por el Grupo de Transcripción de Conferencias
30 agosto 2011

Editada por el Centro de Estudios VBA (en curso)
1 octubre 2011

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