CONFERENCIA
 

VICENTE BELTRAN ANGLADA

 

[edición en curso]
 


 
 

Magia Organizada Planetaria 

La Magia: Una Actividad Universal..

Barcelona, a 10 de Noviembre de 1.984
 

"LA VERDAD HA DE PRESENTARSE DE TAL MANERA, QUE CONVENZA SIN ATAR Y QUE ATRAIGA AUN SIN CONVENCER. ESTO SOLO PUEDE REALIZARLO EL LENGUAJE DEL CORAZON".

-VBA: Introducción al Agni Yoga, p. 49
 


Magia Organizada Planetaria

La Magia: Una Actividad Universal.

 

Barcelona, 10_Noviembre_1984. — La Magia: Una Actividad Universal.
La magia y el sentido íntimo de la creación. La Magia es Universal, empieza
en el universo y termina en el hombre. La Magia es el instrumento de la
creación. La Voluntad de Ser, que se convierte a través de la magia en
voluntad de realizar, ha producido cuanto vemos. Todo cuanto hemos creado es
Magia organizada. Somos responsables de la energía que invocamos a través de
la mente, del deseo y de la palabra. El hombre es el creador y responsable
de los ambientes en los que vive. El Servicio, desde el ángulo del
discípulo, siempre es de proyección de luz donde existan áreas sombrías.

 

Vicente. —Vamos a inaugurar esta sala con un poco de silencio porque, precisamente, siendo el tema que he escogido para  la conversación de hoy la Magia, y estando la Magia muy relacionada con los ambientes, quizá un poco de silencio cambiará la estructura ambiental preparando nuestra propia estructura, la que iremos utilizando en lo sucesivo.

 El tema de la Magia es uno de los temas más sugestivos que enfrenta el esoterista o el investigador esotérico por cuanto tiene que ver con el sentido íntimo de creación, entendiendo por creación la manifestación objetiva de cualquier entidad sicológica, sea la de un Logos Cósmico, Solar, Planetario, o de un ser humano. Porque, si bien el tema en sí aparece a la vista superficial como algo muy místico, relacionado únicamente con los aspectos tradicionales a que nos tienen acostumbrados los textos esotéricos, como puede ser aquella afirmación de que el Adepto es un mago y que el hombre todavía no es un mago. Sin embargo, cuando hablamos de la Magia en sí, la magia como creación, podemos decir que es algo absolutamente práctico, algo que compete al ciudadano de hoy como fue patrimonio del ciudadano de todos los tiempos, porque siendo magia creación y siendo el hombre un creador, todo cuanto abarca la amplitud del término  psicología humana es técnicamente magia.

 He escogido algunos puntos interesantes porque el tema es muy complejo a pesar de que sea muy práctico y debe ser comprendido en profundidad y no solamente orillando la superficie. Se trata fundamentalmente  de saber a ciencia cierta si aquel término bíblico de “Somos hechos a su imagen y semejanza”  puede ser realmente equiparado a la psicología del hombre, y más del hombre actual inmerso en tantos conflictos y arrastrado por ese torbellino de la técnica y de los cada vez más profundos conocimientos científicos acerca de la energía; y sin embargo, por muchos y muy profundos que hayan sido estos descubrimientos y por muy depurada que sea la técnica que el hombre ha logrado conquistar, el término energía, mediante la cual se produce el prodigio de la Magia, es todavía algo que no ha llegado a penetrar en el campo de la observación científica.

 Uno de los puntos muy importantes es que la Magia es Universal; que empieza, en lo que a nosotros respecta, en nuestro Universo y termina en el hombre. Y como que toda investigación esotérica arranca de lo universal y va descendiendo, nivel a nivel, plano a plano, esfera a esfera, hasta convergir en la entidad humana, el término Universal puede aplicarse a todo cuanto es y a todo cuanto puede ser objetivo en el tiempo; pero la Magia en sí puede ser descrita como el instrumento de la Creación. No se puede crear sin verificar una operación mágica; y se trata de una operación psicológica. La magia es el ser humano cuando se expresa; porque el hombre, a igual que su creador, tiene una intención definida; envuelve esta intención en ideas, más o menos correctas, y finalmente crea, objetiva o produce una serie de apariencias que constituyen todo cuanto podemos contemplar. Todo cuanto pueden observar es técnicamente magia aplicada. Cuando pensamos, cuando sentimos, cuando hablamos; en cada uno de nuestros gestos está envuelta siempre la idea de Magia. Por lo tanto, como dije al principio, a pesar de que hasta aquí hemos sido instruidos esotéricamente bajo el concepto de que la Magia era solamente un patrimonio de los Iniciados, o de los conocedores, o de los grandes pensadores; podemos decir, y hay que decirlo, hay que afirmarlo, que todo cuanto producimos es Magia. La voluntad de Ser, que se convierte a través de la Magia en la voluntad de realizar, ha producido todo cuanto ven. Por lo tanto, si todos tenemos una intención, una idea que encubre esta intención, hay que creer que todo cuanto hemos creado es Magia organizada.

 El experimento que tiene lugar aquí y ahora, por ejemplo, es una obra fundamental de Magia, porque yo tengo la intención de hablarles a ustedes y ustedes tienen la intención de escuchar; el primer aspecto de la Magia: el propósito de escuchar, el propósito de hablar. Pero para manifestarme a ustedes tengo que utilizar pensamientos, tengo que utilizar ideas, y ustedes al escucharme están traduciendo las ideas que emite un concepto, capaces de ser captado por su intelecto y más tarde por el cerebro físico, y esto produce, sin que nos demos cuenta, una interrelación que constituye una forma geométrica definida. Quizá no seamos capaces todavía de ver qué es lo que hay en el “intermezzo” que va de ustedes a mí o de mí a ustedes, porque ese “intermezzo”, ese intermedio, es realmente Magia, y todo cuanto producimos en este momento y que no podemos ver, se debe a una estructura particular del espacio que nos envuelve.

 Se nos dice esotéricamente que el espacio es una entidad y ¿qué queremos significar con esta afirmación esotérica? … Que todo aquello que no está ocupado por formas objetivas, está ocupado por elementos moleculares con vida y conciencia propia. Cuando decimos que el Universo es multidimensional —esotéricamente hablando— tendríamos que decir también que el espacio es multimolecular, y por lo tanto, la Magia puede ser descrita también en términos moleculares. La capacidad de un pensamiento molecular proveniente de una intención molecular es captado por conceptos moleculares del espacio, y en la estructuración de las moléculas del espacio, cuando la intención es viva y ferviente y cuando el pensamiento es suave y armonioso, se produce un ambiente, un ambiente que puede ser el ambiente individual, el ambiente familiar, el ambiente grupal, el ambiente social, y finalmente el ambiente universal; porque estamos hablando en términos moleculares.

Al principio creíamos que el espacio era una abstracción a la cual no se puede acceder ni aún utilizando el más libre y absoluto de los pensamientos descriptivos. Pero si analizamos aquel gran aforismo esotérico que dice que “la energía sigue al pensamiento”, tendremos esbozo de una situación mágica que podemos utilizar para crear, a nuestra vez, una Magia organizada. Nuestro pensamiento, como resultado de la intención, si es potente y vivo, crea un vacío en el espacio; o pone, por así decirlo, un aspecto molecular propio hacia un ambiente molecular extraño. De ahí que el Mago, para trabajar con Magia organizada de una manera muy inteligente, tiene que empezar haciendo un vacío tremendo a su alrededor. Los hombres corrientes —sin ningún afán peyorativo— no pueden crear un ambiente de vacío a su alrededor; siempre están llenos de conceptos segregados por el ambiente, por las circunstancias que lo envuelven. Solamente el gran pensador, el hombre que tiene una intención fija y determinante, que al propio tiempo posee una idea que arropa esta intención, con un gran poder de síntesis, es capaz de crear este vacío; y dentro de este vacío se está operando la Magia. En este gran vacío, el mago introduce aquello que, en términos muy esotéricos, podríamos llamar energía; pues energía, en todo caso, no es sino la reacción del espacio a la actividad del pensador, a la actividad de la Magia. Cuando la ciencia penetre sólo en el subplano subetérico del plano físico o el cuarto éter, y empiece a profundizar en aquello que existe en esta dimensionalidad, empezará a crear el campo para futuras investigaciones que le llevarán al conocimiento profundo y vívido de la cuarta dimensión del espacio para ascender a las demás dimensiones del espacio.

Si nos atenemos a la analogía, nuestro Universo tiene siete dimensiones, habida cuenta que el Logos es septenario, entonces, todo el campo de la energía que el Logos puede monopolizar, constituye siete agrupaciones moleculares, pues estamos hablando en conceptos científicos que van desde el compuesto molecular más pesado del plano físico, el átomo más cargado de protones por así decirlo, hasta el concepto estructural que escapa por completo a nuestra visión tridimensional que son los átomos moleculares ádicos. En todo caso, tengan ustedes en cuenta que cada molécula, sea cual sea el plano en que se manifieste, es la expresión física de una entidad, y que esta entidad que nosotros llamamos devas constituye el principio de la energía. De ahí que cuando decimos que el espacio es una entidad podríamos decir también, afirmándolo con toda seguridad, que el espacio es dévico, es una gigantesca entidad dévica, incomprensible por nosotros, y en la cual, cada Logos creador, haciendo un vacío, tal como os decía anteriormente, está creando el campo de sus futuras creaciones. Cuando el Creador pronuncia el AUM, la triple palabra “Yo soy Yo”, que traducida al concepto ordinario es “Hágase la Luz”, entonces como que esta triple palabra viene revertida de una gran intencionalidad, automáticamente crea dentro del espacio un gran vacío, y las fronteras de este gran vacío constituyen el círculo infranqueable del propio Universo, no puede pasar de ahí. Pero dentro de ese gran vacío, el Logos ha logrado invocar todas las fuerzas dévicas que han de constituir la esencia viva de todos los compuestos moleculares que constituyen todos y cada uno de los estados de conciencia de su Ser, que no son sino aquello que llamamos planos de la naturaleza o cuerpos de expresión, de ahí que la Magia que se inicia con la triple palabra es la figura del gran vacío creador. Entonces nosotros que somos magos en potencia, deberemos aprender la ciencia del vacío, es como si al espacio que nos envuelve, allí donde aparentemente no existen formas objetivas, hiciésemos un vacío; y dentro de ese vacío invocásemos aquellas fuerzas dévicas que constituyen la vida de todas y cada una de las moléculas o átomos que constituyen nuestro ser presente. Así que no se puede comprender el sentido íntimo de la Magia sin tener al propio tiempo bien establecida esta dualidad: Logos Creador-Entidad Espacio. Y de entre esta interrelación del Logos con la Entidad Espacio surge la energía, no como un concepto sino como vida, que animará todos y cada uno de los componentes moleculares del gran cuerpo universal.

 Utilizando esta Magia creadora; utilizando el dominio que inconscientemente tenemos de los éteres, hemos creado tres cuerpos expresivos: el cuerpo físico, el cuerpo astral o cuerpo de las emociones y el incipiente cuerpo mental que utilizamos para pensar o para ser pensados, diría yo a veces. En todo caso estamos utilizando las técnicas de la Magia sin darnos cuenta, quizás sea la salvaguarda de nuestra vida el que no tengamos la potencia mental para crear un gran vacío, porque han de entender ustedes que este vacío se llena de elementales fuertes, de esencias dévicas, de energía, simplemente de energía; una energía que llamamos deseo; una energía que llamamos pensamiento; una energía que llamamos palabra; una energía que llamamos circulación de la sangre o el movimiento del sistema nervioso. Todo esto sucede aparte de nosotros; sin embargo nosotros lo hemos creado; y si inconscientemente hemos creado este gigantesco campo de oportunidades expresivas como es nuestro triple cuerpo, ¿qué no podremos realizar cuando operemos conscientemente y utilicemos la Magia organizada? Que organicemos la pulcritud, la sutilidad de nuestros ambientes sociales, la sutilidad de una cultura, de una civilización, del arte, de la expresión viva del Ser. Porque evidentemente nos falta poesía, hemos perdido el don de síntesis; hemos perdido la capacidad de ser magos que tuvimos quizá en ciertas etapas prehumanas, a las cuales no haremos referencia, pero lo que constituye el principio o la base de toda afirmación esotérica y científica. Pero cada vez que enfoquemos el aforismo: “La energía sigue al pensamiento”, tengamos en cuenta que somos responsables de la energía que estamos invocando a través de la mente, a través del deseo y a través de la palabra. Si tenemos en cuenta esta posibilidad de Magia organizada en nuestra vida; si podemos llegar a un punto dentro de la estructuración molecular de cada uno de nuestros cuerpos, dentro de los cuales podamos efectuar una teurgia mística, una Magia organizada en el sentido del  bien, nos convertiremos en conocedores y más adelante en Iniciados.

Entiendan ustedes que estamos marchando todos, sin distinción alguna, porque es la Ley, hacia la Iniciación. Parte de la Iniciación lo constituyen los ashramas de la Jerarquía, un estudio absoluto, completo y muy profundo del término energía. La energía, sea cual sea su forma de expresión, siempre es el resultado de una Magia, una Magia que el ser humano, o en escalas superiores los Adeptos, o bien los Logos creadores, han impuesto al ritmo molecular de la existencia. Podemos decir que a cada estado de conciencia del hombre corresponde un grupo dévico, entonces, el hombre piensa y el ángel suministra la energía que vigoriza el pensamiento del hombre; y cuando en el vigor, la potencia del pensamiento humano que viene precedida de una gran intención, es tan potente que crea este vacío al cual hacemos referencia, podemos decir que dentro del concepto molecular de cada cuerpo hemos creado Magia, hemos liquidado una porción de Karma, si podemos decirlo así, y en este vacío hemos introducido unos conceptos de energía todavía desconocidos por la ciencia física, sabiendo por anticipado que el esoterista es el más científico de los ocultistas y el más ocultista de los científicos; y que estamos operando siempre, desde el punto de vista esotérico, desde el punto de vista de la Magia. Todos somos magos, y la responsabilidad del Mago es siempre crear buenas situaciones mundiales, buenas situaciones familiares, buenas situaciones sociales; porque en todo caso, el entorno, el concepto social se ha convertido en la meta, en la conquista de nuestra vida.

 El Maestro Tibetano Djwhal Khul decía el otro día, que el orden estructural del Universo es el primer paso de la Magia organizada y que el hombre debe mover con su voluntad todos los compuestos moleculares de su vida, de no ser así no se convertirá en un Iniciado, porque entiendan ustedes que el Iniciado tiene que redimir la materia de todos sus cuerpos; significa que tiene que introducir en todos y cada uno de sus cuerpos una energía cada vez más sutil, elementos dévicos cada vez más sutiles, cada vez más superiores, cada vez más de acuerdo con la Ley; y que, por lo tanto, cuando se aparte del recto camino, cuando deje que sus compuestos moleculares se conviertan en prisiones y no en las avenidas de la Liberación, está faltando a la Ley, entonces, la Ley le cierra el camino a la Iniciación. Ha llegado el momento de que hablemos de la Iniciación en términos tan científicos como conceptos moleculares, iniciando el recorrido con este aspecto de la ciencia que llamamos dimensionalidad, porque el gran interrogante que se formula el científico es qué hay más allá del velo de lo que conoce hasta aquí como investigación más profunda, como puede ser el campo de la ciencia aplicada al éter, y darse cuenta de que existen vacíos, tremendas lagunas que no puede sortear, se encuentra varado, porque el concepto molecular es universal no es simplemente local tal como investiga la ciencia; porque, bien mirado, una computadora tiene el resultado del intelecto humano, no ha descubierto todavía la causa de la  electricidad. ¿De dónde proviene la electricidad?... Sabemos sí, como se puede producir electricidad, y los antiguos sabían que por frotación o por fricción se podía crear fuego, pero existen áreas del ser donde se puede crear electricidad sin pasar por la fricción. Significa que pasamos más allá de los conceptos moleculares establecidos y que pasamos a estructuras moleculares más allá de los conceptos científicos y que sólo el esoterista, si posee clarividencia, podrá dar una noción de lo que ocurre cuando estamos pensando, cuando estamos deseando, cuando estamos creando un ambiente de puntos inconcretos que son inconcretamente habitados por ciertas entidades dévicas.

 Pero ¿qué ocurre con la intención? La intención de la magia —voy a verificar magia— cuando es conscientemente establecida tiene dos amplias vertientes: la de aquel grupo de seres humanos plenamente apercibidos de lo que es la Ley y su justicia, y que persigue el bien con todas las fuerzas de su alma, que se sienten irresistiblemente llevados a verificar el bien y constituyen la legión que llamamos Gran Fraternidad Blanca del Planeta; o sea, la Jerarquía Espiritual; todos ellos, en sus distintos niveles vibratorios, son magos blancos; la intención es orientada para el bien. Pero por el contrario, existe una corporación de entidades humanas que olvidaron que eran Hijos de Dios y que utilizan la magia organizada —para la cual están muy capacitados— para crear el camino opuesto al bien; entonces utilizan el mal como una experiencia mágica, toda su magia organizada es hacia el mal; quizá constituyen ambos extremos —los magos blancos y los magos negros— lo que podríamos decir: la polaridad que existe entre compuestos moleculares de la existencia. En todo caso, existe un propósito definido de ser y de realizar en favor del bien, que utiliza dentro de la entidad espacio, aquellas fuerzas desconocidas, maravillosas e invisibles que llamamos Devas Solares o Hijos de la Luz. Los magos negros utilizan, por el contrario, aquellos moradores del espacio que esotéricamente llamamos fuerzas lunares. De la misma manera que existe el día y la noche en el campo del planeta en su evolución cíclica, existe la noche para los magos negros y el día para los magos blancos. De ahí que hay zonas de luz preestablecidas desde siempre que utilizan ambas jerarquías. Ambas jerarquías son conocedores de la Ley y utilizan la inteligencia en forma mágica, cada cual siguiendo sus propios principios orientadores.

En este caso, la Jerarquía, con la cual yo creo que sutilmente todos estamos enlazados —la Jerarquía Blanca, la Gran Fraternidad— está orientando todas sus operaciones mágicas hacia la introducción dentro de los compuestos moleculares de los tres mundos, de una cantidad prodigiosa de elementos dévicos que tienen que reemplazar las formas moleculares gastadas de cada cuerpo  y constituir nuevos y más sutiles compuestos moleculares. El bien puede ser descrito también —y ustedes me lo permitirán— en forma científica. El bien puede ser un compuesto molecular muy sutil, de acuerdo con la apreciación que tenemos de las leyes de la existencia. Los hermanos de las sombras, como son descritos esotéricamente aquellos que practican la magia negra, están invocando constantemente fuerzas regresivas, fuerzas que están en el arco de la involución y también están ahí en el espacio que nos envuelve. Y de la lucha de las fuerzas de la luz contra las fuerzas de las sombras, se origina una tremenda crisis que caracteriza cada época o cada ciclo en la vida planetaria, o en la vida universal.

Una época marcada por los señores de las sombras trae guerras y desastres; y aquellos que proveen las guerras y los desastres son técnicamente descritos como magos negros, sea cual sea la tintura de civilización con la cual se presentan al mundo. Afortunadamente existe la Gran Fraternidad de la Luz, que está operando desde niveles subjetivos sobre las conciencias de los hombres y mujeres de buena voluntad del mundo; que están creando las nuevas situaciones mundiales; que están luchando en favor de la paz, de la ley, del orden y la justicia. Y a todo esto podemos nosotros contribuir con nuestro esfuerzo para que sea una realidad.

 La Teurgia o Magia Blanca que estamos utilizando, cuando estamos con la intención definida del bien, incorporando a esta intención ideas tendientes hacia el bien, invocan del espacio las Fuerzas Solares, las Fuerzas de la Luz. No sé si alguno de ustedes ha tenido alguna vez la experiencia mística de contacto con los ángeles, barriendo naturalmente los ángeles de su estigma meramente místico y entrando a considerarles desde el punto de vista de la energía puramente científica, y ver como operan en el espacio, como están creando situaciones, como constituyen los ambientes sociales, como se introducen en las culturas de los pueblos y en la civilización de las razas, y como trabajan armoniosamente con el hombre. Si ustedes tienen la dicha algún día de ser aceptados por un Maestro de Compasión y de Sabiduría, y pueden penetrar conscientemente en su Ashrama, y pueden ser introducidos en el Aula de la Enseñanza, en el Aula del Conocimiento; y empiecen a ser aleccionados en el sentido de la energía dévica y ver como responde esta energía al impulso del pensamiento humano, adquirirán un grado de responsabilidad que jamás podrán ser como antes, porque se darán cuenta que cada pensamiento, cada deseo o cada palabra, invoca un deva o un grupo de devas; y cuando tenemos muchos devas invocados, si estos devas son contrarios a la Ley, tarde o temprano nos aniquilarán,  harán de nosotros un juguete. Es aquel concepto que utilizo algunas veces de que no siempre pensamos por nosotros mismos, sino que muy frecuentemente somos pensados, ¿por quién somos pensados, entonces? Por aquel grupo de entidades que nosotros hemos invocado y que constituyen el ambiente social que nos circunda. Simplemente esto. Entonces, si llegamos a esta convicción serena y profunda al propio tiempo, adquiriremos no solamente responsabilidad sino un poder; porque la Jerarquía —la Gran Fraternidad— solamente confiere poderes a los que son capaces de ser responsables de estos poderes; es decir, capaces de ser magos y aplicar la Magia  como operación psicológica en todos los momentos de la vida y no simplemente sólo cuando están en contacto con el Maestro o con el grupo que constituye un Ashrama de la Jerarquía, y apartarnos constantemente de todas las ocasiones que producen enemistad y desequilibrio. La discusión de dos personas en términos airados, contemplado esotéricamente, constituye un efecto deprimente porque se ve la lucha entre entidades, entidades dévicas invocadas por uno o por otro lado. Si les dijese a ustedes que desde el ángulo de la Jerarquía se está observando una inmensa cantidad de elementos dévicos en cada uno de los que llamamos bloques  separativos de la existencia, y cada cual está tratando de ayudar a aquellos que los están invocando. Si se invoca la guerra, vendrán los moradores de las sombras trayendo en sí, y a su alrededor, esta cantidad de elementos dévicos discordantes que llevan en sus manos los dardos de la muerte que operarán sobre la humanidad. De ahí que la mejor de las magias que podemos realizar es pensar en bien, y que todo cuanto ocurra en la existencia sea pasado por el tamiz de un discernimiento muy claro para ver claras la situaciones; para que cada cual a su manera, y según su propio poder espiritual, pueda hacer un vacío en el espacio y llenar este vacío del espacio que ha conquistado de elementos dévicos de alta concentración amorosa, que vaya eliminando de sí todo compuesto orgánico molecular que constituye un sedimento para las fuerzas del mal. Quizá esta es la mejor de las magias. 

 Más que hablaros de que un mago puede realizar este o tal prodigio, es considerar lo que podemos hacer para mejorar una situación mundial; lo cual significa que pasamos del campo conceptual meramente informativo de los hechos, a la experiencia virtual de tales hechos. Determinando así una entidad realmente creadora, una entidad capaz de vivir en un vacío solemne, dentro del cual su unión con su Creador sea algo efectivo y no una mera hipótesis o un vano romanticismo. Como os decía antes, la Magia es un vacío dentro del cual utilizamos los grandes resortes creadores; esas energías de mil facetas vibratorias que constituyen la vida que anima todas y cada una de las moléculas que constituyen todos y cada uno de nuestros cuerpos; para llegar finalmente a aquella condición dentro de la cual este vacío será tan intenso que, por radiación, lo propagaremos a los demás, creando vacíos en los demás; vacíos de pensamientos informes, de pensamientos contrarios a la Ley. De ahí que al Iniciado se le define como un peligro para las fuerzas de las tinieblas; porque donde está un Iniciado hay un gran vacío; y este gran vacío esta llenado de partículas de vidas que están de acuerdo con la Ley. Quizá sea esta la más importante de las formulaciones acerca de la Magia.

 Quizá podíamos extendernos mucho sobre el concepto de la Magia; pero si ustedes han estado muy atentos —espero que así haya sido— se darán cuenta que un ambiente siempre está como nosotros lo creamos; que como ciudadanos de un país no podemos quejarnos nunca de la mala administración de los gobernantes; porque, en el fondo, cada uno de nosotros ha creado el campo de actividad de tales gobernantes. Ser ciudadano de un país es vivir enteramente el karma de un país, quizá no estemos de acuerdo con muchas cosas; pero, lo único que podemos hacer es variarnos a nosotros mismos; cambiar fundamentalmente todas nuestras estructuras mentales, emocionales y físicas; y entonces, por radiación, comunicar toda esta conquista, toda esta iniciación interna a los demás. Un día en el cual existan estas muchas personas con tal  radiación magnética, influyente, capaz de abarcar un sinnúmero de personas, se cambiará totalmente la estructura de un país; pues de la misma manera que estamos gobernando una serie de estructuras moleculares que constituyen nuestros cuerpos, la extensión del cuerpo individual al cuerpo social o al cuerpo nacional, tendrá efectos demoledores contra todo aquello que constituye una negación de la Ley, del Orden o de la Justicia. Es decir, —ya para terminar— que para ser auténticamente magos; para ser auténticamente creadores, hay que empezar fundamentalmente por reconocer un hecho principal: que todo cuanto ocurre, que los conceptos moleculares envolventes dentro de un espacio molecular, a los que damos el nombre de ambientes sociales, ambientes comunales, ambientes nacionales o internacionales, arrancan siempre de la causa suprema de todo, el hombre. El hombre es el mago por excelencia; sólo que el hombre no se da cuenta que es un mago en potencia y está utilizando inconscientemente los poderes de la Magia. Con todo, está creando todo esto que vemos. La intención, la idea y la forma la  veremos por doquier en todo su campo expresivo; pero, en definitiva, la realidad que lleva a la Realización está en nuestras manos y hay que apoderarse de esta realidad, aunque sea por la violencia; tal es la Ley.

 Si hay alguna pregunta podemos quizá extender el contexto de lo que acabamos de decir.

 Interlocutor. — Estos hermanos que están en la sombra y que van operando toda esta magia negra ¿de qué forma contactan, de una forma consciente o inconsciente?

Vicente. — Si la persona —psicológicamente hablando— es un compuesto de intención, idea, y capacidad de dar forma a estas ideas, nos daremos cuenta de que si utiliza en forma incorrecta su intención, sus ideas o pensamientos, y sus palabras y sus actitudes, lógicamente atraerá del espacio, con el cual estamos siempre en contacto, —siempre estamos dentro del espacio— una cantidad increíble de entidades, esotéricamente llamadas lunares que tienen carácter regresivo; que no quieren saber nada de la evolución; que están en el arco descendente, su tendencia es hasta la más potente gravitación de la materia. Por lo tanto, cuando existe un grupo muy numeroso de personas que consciente —como los magos negros— o inconscientemente, como aquellas personas cuya ignorancia del bien les  lleva  fatalmente hacia el  mal, constituye una avenida de energías negativas que quedan flotando como nubes en los ambientes sociales de la humanidad; unas nubes que se van engrosando a medida que la intención de los hombres, o sus pensamientos y deseos, tiendan hacia la materialidad más absoluta. Y naturalmente, existe como hemos dicho anteriormente, la contrapartida; todas aquellas personas que consciente o inconscientemente, tienen buenas intenciones, tienen buenos pensamientos y buenos deseos, constituyen el santo equilibrio de la Ley. Existe luego el factor que decide, aquello que en términos esotéricos, decían los antiguos egipcios: Es la Balanza de Osiris la que crea el equilibrio de la Ley”. Cuando el poder de las sombras es superior al de las fuerzas de la Luz, viene una época sombría para la humanidad, las horas lúgubres a las que se refería Juan de la Cruz. Pero existen momentos estelares como, por ejemplo, la Gloria del Renacimiento o la Venida de Cristo como Avatar, en que las fuerzas del bien triunfan sobre las fuerzas del mal, entonces, la  balanza de Osiris oscila hacia el bien y vienen situaciones favorables para la humanidad en su conjunto.

Dense ustedes cuenta de que los que están componiendo nuestra humanidad actual son el resultado de ciclos anteriores, donde fueron magos en potencia como ahora; y que, por lo tanto, tuvieron sus contactos dévicos con fuerzas lunares o fuerzas solares, constituyendo ciertos tipos de civilización, o ciertos tipos de culturas; y que ahora, en los momentos actuales, debido a una gran invasión de fuerza dévica, producida por una corriente de vida dinámica de intención pura proveniente de Shamballa, está produciéndose una reorientación de todos los aspectos de la vida organizada en la naturaleza. Asistimos, por tanto, a rápidos e increíbles cambios en la vida social, hay una tendencia al cambio. Se nota la tendencia a cambiar cuando existen grandes convulsiones por doquier en todas las partes del mundo, y ahora estamos en una de estas épocas. El Maestro Koot Humi ha dicho en varias ocasiones que lo mejor que puede ocurrirle a un ser humano en cualquier época de la Historia, es vivir enfrentando grandes crisis y dificultades; porque entonces, dice, es cuando deberá utilizar los poderes de la Magia; tendrá que sobrepasar todo este compuesto de fuerzas lunares que están envolviendo a la humanidad tratando de arrebatarle la conquista de la herencia del bien universal.

Cuando ocurrió la segunda gran guerra, —2ª Guerra Mundial —que fue la continuación de la primera; es decir, la que se inició en el año 1.939 y terminó en el 1.945 —aparentemente terminó— fue la condensación —dense ustedes cuenta— de una increíble cantidad de devas lunares, de devas de las sombras invocados por fuerzas de las tinieblas de siete grandes hombres que vivieron en Alemania, y esto el mundo no lo sabe; había siete hombres clave en Alemania, siendo Hitler el centro de los siete, el más potente de todos, el que utilizando magia negra organizada provocó la 2ª Guerra Mundial; y fue necesario que las fuerzas de la Luz estableciesen contacto con fuerzas cósmicas del bien para poder destrozar y aniquilar al pueblo alemán, en el sentido de la guerra fraticida que ellos mismos habían engendrado. Hoy vemos a Alemania dividida porque la Ley se ha cumplido, aunque imperfectamente porque están produciéndose casos de luchas entre bloques, siendo la frontera en los bloques las dos Alemanias. Aunque continúe la lucha, el castigo kármico de Alemania se ha producido. Las fuerzas de las tinieblas fueron derrotadas, pero como que las fuerzas de las tinieblas constituyen una energía muy poderosa porque están enlazadas por procedimientos mágicos con el mal cósmico, hay un permanente foco de tensión en todas las naciones del mundo. Entonces, dense cuenta ustedes de las dificultades que tiene la Gran Fraternidad Blanca para poder llevar al mundo de los hombres una era de paz, de justicia o de orden social.

De ahí la importancia de los grupos esotéricos; de ahí la importancia de que cada uno de nosotros pueda convertirse en un Mago en potencia, inteligentemente organizado para el bien, produciendo Magia de la buena Ley dentro de sí, en sus compuestos moleculares y a su inmediato alrededor; creando los anclajes del bien cósmico; preparando, por así decirlo, la Venida del Avatar, del Mago Supremo que tiene que traer el orden y la justicia aquí en la Tierra. Pero, recuerden también que no aparece un Avatar en la vida de la naturaleza si no es invocado por la propia Humanidad. Pueden marcar los astros y las constelaciones dentro de los ámbitos siderales, la Venida de un Avatar o de un Instructor del Mundo; pero es en definitiva la Humanidad, —el mago en potencia— la que tiene que decidir si ha de venir, o no, el Avatar; porque si un Avatar debe ser ajusticiado como lo fue Cristo por métodos inhumanos, para qué perder esas energías preciosas invocando Avatares que no podemos comprender, porque el corazón está marchito de amor; porque no hay una inteligencia clara; porque la voluntad no es firme y porque somos dominados por las fuerzas ambientales. ¿Se dan cuenta entonces de lo que entiendo por responsabilidad mágica? ¿Y cómo podemos operar nosotros esta fuerza tremenda dentro del ambiente social que nos circunda para poder convertirnos en elementos vitales en orden a la existencia; para tener buenos gobiernos amparados en la fe, en el amor y en la justicia y no en la acumulación de poderes ejecutivos? Ahí está la gran fuerza del esoterista; es decir, el gran reto, el gran desafío del esoterista ante lo que está ocurriendo ahora y quizá ocurrirá siempre.

 En todo caso, estoy seguro que hemos creado aquí un ambiente social muy definido, hemos estado muy atentos; hemos invocado devas de la Luz; hemos creado un vacío aquí; y en esta invocación de fuerzas de Luz, hemos creado un ambiente social definido que puede contrarrestar un ambiente social producido en otras partes de esta ciudad, de otras ciudades, de otras naciones. Hay que empezar, pero démonos cuenta también, que somos magos en potencia y, si somos esoteristas de corazón; si realmente tiene para nosotros un valor el término “discípulo”, tendremos que tener una gran responsabilidad; y dentro de esta gran responsabilidad, aprender a crear como hacen los verdaderos magos.

 

Interlocutor. — Si cuando nosotros pensamos, como tú dices, y en cada pensamiento que tenemos realizamos magia; entonces, todo pensamiento positivo será Magia Blanca y todo pensamiento negativo magia negra. Entonces, ¿hasta qué punto podemos utilizar el poder del pensamiento o el poder de la mente para solucionar nuestros asuntos particulares? En definitiva, esto sería magia negra, ¿no?

Vicente. — No, porque uno de los aspectos positivos y prácticos de la Magia, al crear este vacío a su alrededor, es eliminar lo que llamamos estigma del karma. Siempre tengo intención de decir, que un problema es un compuesto molecular, que podemos deshacer si nuestro concepto molecular de la intención es más potente que el propio problema; es decir, que no nos sentimos dominados por el problema. Si analizamos fríamente la cuestión y decimos: “El problema es un compuesto molecular frente a mí y a mi intención y lo considero tan grande que pierdo la fuerza de la lucha o la intención de luchar”, entonces, el problema se ramificará en otras direcciones; adquirirá más poder; llegará a otras áreas del Ser, ya no será simplemente una preocupación mental o emocional, sino que pasará al cuerpo físico en forma de enfermedades.

Me acuerdo que cuando hubo la gran depresión económica en América, el año 1.929, la mayor parte de aquellos banqueros multimillonarios que quedaron sumidos en la miseria absoluta por efecto de esta depresión de valores monetarios, se suicidaron. Entonces, podemos decir, que el compuesto molecular flotante de lo que estaba sucediendo fue superior a la intención de vencer; pero los que afrontaron la situación salieron, —desde el ángulo de vista de la Jerarquía— más robustecidos de sus intentos, porque el banquero es un individuo que utiliza la Magia para obtener dinero, pero, el dinero es energía.

Entonces, si utilizamos siempre la Magia creando un vacío, tanto más grande cuanto más grande sea el problema, dentro de este vacío el problema quedará vencido, no pasará, no nos suicidaremos seguramente; podemos luchar contra ello. Entonces, un problema, el que sea, ¿lo hemos observado atentamente en el gran vacío, o lo hemos examinado simplemente por la periferia, a nuestro propio nivel molecular? Pero, si hacemos el vacío, nos daremos cuenta que el concepto molecular intención es superior al concepto molecular que llamamos problema. Me dirán ustedes: “Es muy fácil de hacer esto, me pongo a pensar, hago un vacío, y entonces se soluciona”. Yo les pregunto a ustedes si han intentado jamás, alguna vez, hacer un vacío en ustedes y a ver qué pasa. Se darán cuenta que existe algo en ustedes —los problemas, naturalmente— que están como una ardilla o un grupo de ardillas dando vueltas dentro de la esfera mental; todos en movimiento y ustedes siguiendo el movimiento de unos y otros; siguiendo el propio concepto molecular, ¿qué pasará si se detienen y observan atentamente? Se darán cuenta que la intención solamente de dominar crea la idea de dominio, que tiene una forma definida, que atrae a devas de gran potencia creadora; y entonces se darán cuenta que se extiende el campo de la mente, y que las ardillitas pueden correr más libremente hasta que es tan grande el campo que desaparecen.

 Sé que es difícil de comprender, pero me pregunto si ante cualquier tipo de problema han sido tan responsables que lo han enfrentado directamente y sin variación; mirándolo, sin embargo, desde arriba y en profundidad, y no desde abajo y con reticencia, para darse cuenta que el problema no resiste, siendo un compuesto molecular de varios agentes dévicos envolventes, de resistir la potencia de la intención. Hay que definir entonces que la intención es débil y hay que reforzar la voluntad de la intención entonces, o que la idea no responde a la intención; entonces se somete al campo molecular del problema. Pero, llegará el momento, como ocurre al esoterista entrenado, cuando se empieza a andar ya libremente descalzo y casi desnudo por la senda de la Iniciación, que el problema desaparece, no tiene consistencia vital, porque nuestro grupo molecular de pensamiento es superior a todo el problema; es decir, el campo conceptual del pensamiento es tan  elevado  y tan profundo, tan extenso, que el problema no tiene cabida, no puede penetrar dentro de este campo, de este gran vacío que hemos creado. Si se diesen cuenta de la responsabilidad que tenemos todos de resolver un problema, sabrían lo que es Magia. Un problema resuelto por el pensador es Magia, Magia organizada; y depende de la intención y depende de la idea, la fuerza de la idea, para mover un campo dimensional cada vez más ancho y esplendente. Naturalmente que creemos lo que se ha creído siempre: que en el vacío existe inactividad, lo cual no es verdad, porque cuando existe un vacío creado por el propio pensador, dentro de este gran vacío existe un tremendo dinamismo capaz de luchar contra todos los eventos que se presentan en la vida social humana; aquello que técnicamente llamamos Karma; y darnos cuenta al propio tiempo, que en la medida que afrontamos un problema de esta  manera, los demás se solucionan por simpatía vibratoria, porque hay un grupo de devas que hemos invocado constantemente y constituyen el campo de expresión molecular de nuestra mente, o el campo molecular de nuestros deseos, hasta que hemos creído que los deseos eran algo, pero los deseos son alguien; tienen consistencia vital, tienen conciencia. Por lo tanto, cuando queremos una cosa, ¿somos nosotros que deseamos aquella cosa o es el grupo de deseos que quiere aquella cosa, el grupo de deseos que está en nosotros? Un grupo de deseos o un grupo de pensamientos no comprendidos, no asimilados o no controlados, constituyen la base de todos los problemas. Habrá que reorientar nuestra vida bajo otros términos, bajo otras dimensiones; y darnos cuenta realmente de que, como promotores de la acción, estamos teniendo un poder ilimitado sobre las fuerzas dévicas que nos envuelven: aquellos que constituyen molecularmente los problemas y aquellos que nos ayudan a liquidar los problemas; y dejamos que luchen entre sí las fuerzas dévicas y nosotros contemplamos como Krishna la actividad de Arjuna. Y la obra de Arjuna es la obra del deseo, es la obra del pensamiento en los tres mundos, siendo Krishna el que observa desde lo alto. Es la analogía del Logos planetario observando la obra de Sanat Kumara, o la obra de los cuerpos que utiliza a través de Sanat Kumara, y aquí hay un campo de observación tan tremendamente trascendente que  más vale dejarlo, porque nuestra mente no es capaz de penetrar en el gran misterio del Cosmos todavía.

Sabemos que tenemos problemas y estamos tratando angustiosamente de resolverlos. Si a una persona que tiene un problema se le dice: “Pues mira, ejercita tu mente y hay diez u once  soluciones; coge la que más te guste”. Yo digo que no; que un problema por su compuesto molecular tiene una sola solución, y esta sola solución depende de la intención que le imprimamos a nuestras ideas para poder comprender en exactitud y en profundidad el problema que estamos considerando, sea el que sea el problema; un problema económico, aparentemente tan aparte de la cosa esotérica, o de los que nos consideramos la responsabilidad kármica de la vida, o una obra mágica, es también un ejercicio del pensador que somos todos y cada uno de nosotros, un poder capaz de transformar la vida en términos de realización. Estamos realizando algo grande cuando estamos tratando de resolver en profundidad un problema, no cuando la mitad del problema lo observamos y la otra mitad de la consciencia teme que no se solucione el problema, ¿se dan cuenta?, ya tenemos aquí la doble vertiente dévica: la vertiente dévica de las fuerzas de la Luz creando compuestos moleculares muy eficaces y eficientes, y las fuerzas de las sombras siempre llevan pesimismo, inquietud, o desesperación, o temor, porque todo se resuelve en temor. Pero si un problema es enfrentado abiertamente —lo cual significa que la intención está por encima del propio problema— entonces el problema se liquidará; no aparentemente, como surge con el discernimiento, sino en totalidad, en absoluta precisión de oportunidades, y nuestra inteligencia nos dará, porque así es la Ley, el momento exacto y la oportunidad de la resolución, dependerá de  nosotros no de las circunstancias. Las circunstancias que nos envuelven, si las dejamos progresar, van a convertirnos en verdaderos robots mecánicos. Si nosotros operamos surgiendo de una intención creadora, utilizando la creatividad de las ideas, entonces crearemos un campo efectivo de resolución. No hay que crear lucha entre ángeles de distinta procedencia solar o lunar, sino  lo que más difícil resulta para el mago, es establecer un equilibrio entre las fuerzas de la Luz y las fuerzas de las sombras. Si puede realizarse este equilibrio, tendremos la resolución de todos los problemas que pueden incidir en un ambiente individual o en un ambiente social.

 

Interlocutor. — O sea, que a nivel social, por ejemplo, una actividad de servicio, ¿podemos realizar Magia a nivel de dirigir nuestra mente, por ejemplo a problemas de guerras en Centroamérica, o en la India, o donde sea, simplemente observando los problemas, dirigiendo Luz o dirigiendo formas concretas a favor o en contra de ciertas fuerzas políticas o humanas?

Vicente. — El Servicio, desde el ángulo del discípulo, siempre es de proyección de Luz donde existan áreas sombrías. Incluso hemos hablado del aspecto visualización, porque cuando existen zonas conflictivas en cualquier parte del mundo no se ve ningún elemento de la Jerarquía operando físicamente. Pueden existir personas que pertenezcan a distintos ashramas que están trabajando para ayudar a los necesitados en estos grandes cataclismos; pero, habitualmente, utilizando la fuerza del grupo, o en grupo, el discípulo individual está enviando devas solares a donde existen conflictos lunares para que se efectúe una gran catarsis allí donde está operando esta fuerza lunar. Es así como se ha  salvado la humanidad del tremendo conflicto que hubiese producido la explosión de una bomba atómica lanzada desde uno de los bloques. Por esta Luz, enviada desde la Jerarquía a través de los distintos ashramas, se ha evitado y se evitará que se produzca una deflagración mundial en el terreno atómico; que no exista una guerra atómica, porque sería la destrucción no sólo del planeta, sino la destrucción del propio universo y de aquellos universos que están en contacto con nuestro universo, y aquellos universos que están en contacto con aquellos universos que están en contacto con nuestro universo. Se dan cuenta ustedes del porqué hay una observación constante, no sólo de los discípulos para entrenarlos en sentido esotérico, sino de los estadistas mundiales, los cuales no comprenden, porque no tienen capacidad esotérica y analítica para comprender en profundidad las situaciones mundiales; o que están embargados por el espíritu nacional produciendo así dificultades; creando grandes vórtices de energía, que la energía a través de la Jerarquía, a través de los ashramas o de los discípulos de los ashramas, está constantemente tratando de destruir, utilizando unas energías que serían para producir bien y abundancia para todos, en destruir las formas que están generando estos hombres sin conciencia, que están ocupando un lugar jerárquico sin tener cualidad jerárquica; siempre en orden a que la humanidad no está suficientemente evolucionada para poder responder todavía directamente a los impactos de la Luz de los Ángeles Solares; y que sea una minoría, como decíamos antes, los de los grupos esotéricos del mundo, en sus distintos esquemas de trabajo y los grandes Iniciados de la Jerarquía: el Señor del Mundo, los Budas de Actividad, los Señores de los Departamentos, los Chohanes de Rayo, y todos en general trabajando para resolver la incógnita del futuro para la humanidad; poniendo paz donde existe conflicto, un orden y una ley necesaria para que podamos subsistir como humanidad y como planeta. No siempre es posible que el discípulo, la persona de buena voluntad pueda crear utilizando el poder de visualizar, una corriente de Luz solar que vaya por su intención, por su idea y por este poder visualizador, a donde exista un conflicto. Tendremos que aprender a visualizar; visualizar la Luz y llevarla donde hay sombras. Y esta es un de las tareas mágicas más prácticas y más importantes que están a nuestro alcance. Podemos pensar en bien; quizá no tengamos la fuerza poderosa de la visualización correcta como un Iniciado; pero si existe buena intención, buena voluntad, y un poco de idea, podemos llevar la Luz que exista en nosotros a donde haga falta. Esto es parte del trabajo de los discípulos mundiales.

 Interlocutor. — ¿Dónde hay que visualizar y guiar esta Luz, a los dos bloques o a dónde existe el conflicto?

Vicente. — Bueno, hay conflicto en los dos bloques, me parece.

 Interlocutor. — No, pero como se ha hablado de Centroamérica.

Vicente. — Yo situaría la Luz en el centro de ambos, porque lo hay que evitar es un enfrentamiento. La Jerarquía no va a favor de un bloque o de otro; va a favor de la Ley; y la Ley es equilibrio, es justicia. Entonces, si situamos la Luz en el centro del conflicto; es decir, en el centro de los dos bloques, en un centro mágico de equilibrio, entonces operaremos mágicamente en la causa; porque así no habrá problemas de tensión; pues si hay tensión disminuirá la tensión, ¿comprendes más o menos?... Un poco de silencio, pues, ya.  (se produce el silencio). Muchas gracias.

 


CONFERENCIA VICENTE BELTRAN ANGLADA

Barcelona 
10
-Noviembre-1984

Conferencia digitalizada por el Grupo de Trascripción de Conferencias (G.T.C.)
24-Junio-2006

Editada por el Centro de Estudios VBA (en curso)
22-Septiembre-2007

Anterior | Hogar