CONFERENCIA
 

VICENTE BELTRAN ANGLADA
 


 
 

Los Misterios de Shamballa

El Discípulo y la Acción Creadora.

Barcelona, 4 de Noviembre  de 1.987

  

"LA VERDAD HA DE PRESENTARSE DE TAL MANERA, QUE CONVENZA SIN ATAR Y QUE ATRAIGA AUN SIN CONVENCER. ESTO SOLO PUEDE REALIZARLO EL LENGUAJE DEL CORAZON".

-VBA: Introducción al Agni Yoga, p. 49
 


Los Misterios de Shamballa

El Discípulo y la Acción Creadora.

 

En estas charlas periódicas acerca de Shamballa y de otros temas esotéricos, han pensado alguna vez, y no con cierta razón, que el ideal esotérico, si somos honrados con nosotros mismos, no deja de ser sino una ingeniosa teoría. Solamente los discípulos mundiales, las personas que de una u otra manera han logrado establecer contacto con su Yo Superior, con su vida espiritual, se dan cuenta de que el ideario esotérico es necesario como impulsor de las decisiones de la personalidad humana, sea cual sea el nivel donde esta personalidad se esté manifestando. Un aspecto sumamente práctico para todos nosotros, que asistimos a estas reuniones, es ver si las ideas emitidas encuentran un eco dentro de nosotros, lo suficientemente potente como para impulsar el dinamismo de la acción. No podemos hablar de Shamballa y del fuego ígneo que surge de este centro espiritual, sin sentir inflamadas las entrañas de este fuego que constituye el nervio del propósito espiritual, saber situarnos esotéricamente en el lugar donde el destino nos ha colocado, esa situación es básica, saber situarse es el nervio de la acción creadora. Bien mirado siempre estamos reaccionando contra el ambiente circundante, reaccionamos en la familia, en la sociedad en general, y por tanto, el propósito continúa siendo solamente una interrogante en el tiempo. Y yo me pregunto y les pregunto a ustedes, si ¿hay algún medio de salir de este impás psicológico que coarta nuestra acción creadora?, pues de no encontrar una respuesta a ésta pregunta, difícilmente podremos situarnos en el tiempo y en el lugar que nos corresponde. Saben ustedes lo que decía Sócrates acerca de este nervio de la acción, del saber situarse en el lugar que el destino nos ha situado, él definía este estado como oportunidad, saber acoger esta oportunidad y darle cauce a través del dinamismo de la acción. Estamos completamente seguros, creo yo, de que la venida a las conferencias esotéricas y a las meditaciones dan una cierta seguridad al “yo”, que está inmerso dentro del destino kármico, y ahora hay que decidir de una vez para siempre, si podemos salir creadoramente de este impás, es decir, salir de la mera teoría esotérica al campo de la acción dinámica creadora, que constituye la base del discipulado. Entonces saber situarse constituye una realidad sin precedentes, algo trascendente, algo que esta aquí y ahora, y que hay que aprovechar, ¿saben ustedes que todo el sistema de la Jerarquía en la acción, tal como surge del Sistema Solar, se basa en la ley de la economía de fuerzas?, y que nos son tenidas en cuenta aquellas energías que malgastamos, sea cual sea el nivel en donde se efectúe este desgaste, en la mente, en la emoción, en el deseo o en el cuerpo físico, y que una energía que perdemos ya jamás se recupera, es como la acción, la acción deja un residuo kármico para toda la eternidad, solamente cuando nos convirtamos en eternidad podremos lavar la ofensa kármica. Así que verán ustedes, que hablar de Shamballa es hablar de fuego, no simplemente hablar de la beatitud del contacto con los Maestros. Bien mirado, no se puede llegar a los Maestros sin sufrir de grandes crisis en nuestra vida, familiar, profesional y social, y para mí este contacto, este enfrentamiento con la situación, con esta oportunidad que el karma nos destina en el tiempo, bien aprovechada, es lo que puede conferirnos el don de la creación, la magia creadora dentro de nosotros mismos, no hay problema que resista este sentido íntimo del discípulo, y me pregunto si podemos considerarnos discípulos, no en el sentido anacrónico, en el sentido místico o en el sentido tradicional, sino en el sentido de la acción correcta y creadora. Y ustedes se preguntarán, ¿cuál es esta acción creadora?, yo les preguntaría a ustedes ¿dónde esta el propósito?, ¿tienen ustedes un propósito establecido? ¿están capacitados para llevar este propósito más allá de sus propias oportunidades de acción, de la acción normal que estamos viendo a nuestro alrededor?, ¿seremos capaces de lanzar la flecha muy lejos en nuestro arco y seguir las huellas de esta flecha, situarnos más allá de la oportunidad pequeña a la oportunidad creadora a la cual se refería Sócrates?  Esto exigirá de nosotros un esfuerzo de alertitud constante, sin desperdigar nuestras energías, situándonos correctamente, estableciendo un ritmo dentro de nosotros, no basado en las meditaciones tradicionales, ni en la tradición de los yogas, sino viendo la vida de una manera completamente distinta a como la hemos visto en el pasado, es decir, surgiendo de nuevo, empezando a vivir como si fuésemos niños, aquí es donde está la situación, la situación creadora que exige el mayor esfuerzo, que no se basa simplemente en disciplinas, bien mirado las disciplinas están al alcance por doquier, todo el mundo se esfuerza por algo, por lo tanto está utilizando un tipo de disciplina, un tipo de sistema o de acción que le lleva a alguna parte. Y yo me pregunto si podemos lanzar la flecha tan lejos que nos perdamos completamente de vista a nosotros mismos, lo cual quiere significar que seremos muy impersonales, y que por lo tanto tendremos otro sistema de vida en el ambiente donde estamos inmersos.

 

Así que para el discípulo de la Era de Piscis, que tuvo grandes momentos estelares, se le exigía esfuerzo, disciplina y reverencia al Maestro, y ahora no se le exige nada, simplemente que este atento a la voz interna, y que la siga pese a todo. Antes todo era en beneficio de la fraternidad, de la cual sabía uno que formaba parte, y ahora hay que acoger la fraternidad en nuestro corazón, no dependiendo tanto de los Maestros y de la propia fraternidad y empezar a trabajar humildemente, sin esperar ninguna recompensa, y bien mirado es lo que buscamos todos, una recompensa a la acción, y naturalmente como que la acción creadora es muy difícil de realizar, nos encontramos siempre buscando resultados espectaculares para dar un impulso a nuestra acción y cuando vemos que no se nos exige otra cosa que servicio a los demás dentro de una gran impersonalidad y vemos que la disciplina con todas sus modalidades está arrojando nuestro ánimo, nuestra mente, nuestro corazón y nos impide situarnos donde marca el sentido íntimo de la flecha que hemos lanzado. El proceso es muy sencillo, muy dinámico, todas las cosas sencillas son dinámicas, solamente las cosas complicadas carecen de dinamismo, entonces toda la idea de Shamballa es buscando el dinamismo de la acción sencilla, no la acción superficial, y por lo tanto nuestra visión de la sociedad y nuestro contacto con ella ha de variar sensiblemente para encontrar por fin el camino que conduce a Shamballa. Todos estamos dispuestos a aprender, me pregunto cuantos estamos dispuestos a realizar. El conocimiento esotérico ensancha la mente, hace crecer la mente, a más conocimientos más ancha es la mente, y cuando al discípulo intelectual se le dice que hay que dejar todo esto en blanco, que hay que dejar la mente en blanco para situarla en condiciones de recibir el contacto de la intuición y que la intuición nos conecta con los planos cósmicos, se cree que se les habla de una cosa imposible de realizar, porque estamos apegados a nuestras conquistas mentales y a nuestras posesiones materiales de una manera tan profunda que nos es imposible desasirnos, y por lo tanto estamos marcando el compás del tiempo sin seguir la ruta de la flecha, que nuestro propósito ha lanzado allá a lo lejos. Estamos tratando de vivir de una manera solemne, tal como es exigido a los discípulos espirituales de la Jerarquía, solemnidad, humildad y sencillez son términos sinónimos, dense cuenta que cuando existe un gran acopio de conocimientos esotéricos, surge audaz, rítmicamente siempre, casi como una consecuencia natural, la satisfacción de la espectacularidad del propio conocimiento, y entonces nos sentimos líderes, capaces de enseñar a los demás, y sin darnos cuenta estamos penetrando en los caminos resbaladizos del orgullo espiritual, y entonces el ritmo de la flecha queda paralizado, y no crean ustedes que el orgullo espiritual es solamente en ciertas zonas específicas de la mente intelectual o de algunos discípulos, sino que a veces algunos Iniciados se han encontrado el escollo del orgullo espiritual, y hasta que no han reconocido el proceso, se han dado cuenta de su situación psicológica y de cómo se perdía a lo lejos la vista de la flecha lanzada, no han tenido momento de paz y de tranquilidad, con crisis que ustedes desconocen, conocemos las crisis humanas, no las crisis del Iniciado. Por lo tanto, para que el esfuerzo sea conjuntado, para que todos podamos beneficiarnos de la acción creadora, hay que vivir muy apercibidos de la vida interior, sabiendo que ésta recoge los frutos del pasado y las esperanzas del futuro, y que por lo tanto aquí y ahora, en estos momentos que estamos viviendo aparte de nosotros mismos, porque estamos muy apercibidos, muy expectantes, es cuando se puede producir el gran milagro, la paz, la impersonalidad, la humildad, la mente queda vacía y cuando la mente esta vacía de argumentos mentales, entonces se llena de una esencia distinta, desconocida, esta esencia es la intuición, la intuición va al ritmo de la flecha que hemos lanzado, y ahí empieza el trabajo duro, porque quedarse sólo, en lo desconocido, vibrando como árbol en la noche, a la vera de todo camino incierto, donde nadie le contempla, donde no le admira nadie y sin embargo este árbol tiene que dar sus frutos. ¿Saben ustedes el peligro y al propio tiempo de la satisfacción de quedarse sólo, completamente sólo como el árbol en la noche? Ahí esta la razón de la vida del discípulo, el saber quedarse sólo, creo que Sócrates se refería a la oportunidad del discípulo cuando se queda sólo, enteramente sólo, en un espacio sin límites, sin ninguna esperanza, sin ningún recuerdo, sin ningún conocimiento que le ayude, sin oír la voz del Maestro, sin sentir el amparo de la Gran Fraternidad, sólo. El problema de la soledad es el problema primero que enfrenta el discípulo que quiere penetrar dentro de Shamballa. Empezar aquello que técnicamente estamos describiendo como la carrera iniciática, cada iniciación es un momento de soledad trascendido, si trascendemos la soledad en un misterio, la soledad reaparecerá en otro misterio, y así entre soledades y misterios se va realizando la acción creadora del discípulo, porque dentro está alimentando el fuego de Shamballa. Esta es la razón, creo yo, del porqué estamos aquí, del porqué estamos tratando de comprendernos cada vez más y más y el sabernos situarnos poco a poco en el lugar donde el destino nos ha situado. Hay una soledad tremenda aunque psicológica cuando no estamos situados en el lugar que el destino nos ha situado, cuando la familia no nos quiere o nos sentimos desvinculados de la familia, cuando existen desavenencias familiares, cuando la profesión elegida no nos gusta porque no esta de acuerdo con nuestro tipo interno astrológico, si ustedes quieren, o cuando la sociedad nos rechaza, o cuando nosotros rechazamos a la sociedad, es una soledad psicológica que puede ser corregida también psicológicamente y para eso tenemos a los tratadistas psicológicos, y psiquiatras y todas estas cosas. Pero aquí estamos tratando me parece a mí, de una soledad para la cual debemos prepararnos ahora, porque si no ésta soledad a la cual me refiero, que es el portal de los misterios, se irá alejando de nosotros cada vez más y más, hasta perderse tan lejos como la flecha que hemos lanzado y entonces habrá una división entre la flecha del propósito y la flecha de la soledad que hemos dejado pasar de una manera equivocada o quizá más allá de nuestras fuerzas humanas. Ustedes dirán que les estoy hablando de filosofía, todo en la vida es filosofía, solamente que unos hablan de un tipo de filosofía y otros hablan de otra forma de filosofía, y que por lo tanto no vayamos a luchar entre distintos tipos de filosofía, sino tratando de buscar como digo el nervio de la acción, que no está en las palabras bonitas, ni tampoco en ciertas áreas de conocimientos intelectuales, la acción es espontánea, y me parece, creo yo, que nuestra acción no es espontánea, sale siempre condicionada por este tipo de cosas que hemos construido sobre nuestra personalidad, y que nos impiden penetrar audazmente en el mundo interno. Todo esta escrito, ¿verdad?, pero cuantos de nosotros seremos capaces de deletrear lo que está escrito en el destino del hombre, y más aún, saber si se puede trascender este destino, y les invitaría a penetrar en el sentido de la íntima soledad, que pese a ser dolorosa nos sitúa más allá del destino, el destino marcado por las estrellas solamente el espíritu del hombre puede superarlas, porque es el espíritu el que crea el destino, y el que crea el destino puede liberar éste destino, trascenderlo buscando nuevas áreas de oportunidad, otro sentido a la vida, otro sentimiento en la acción, otra vivencia cada vez más práctica en el mundo que nos rodea, y a partir de aquí renacer como el ave fénix de las propias cenizas. En realidad el Yo Superior es la esencia de todas estas cosas que estamos pasando aquí, esenciales de una manera tan específicamente correcta que nuestros medios de información no permiten llegar a taladrar este muro que nos separa del Yo Superior. Solamente hay un medio sencillo de derrumbar la gran barrera, parecido quizá al derrumbe de las Murallas de Jericó a través de los sonidos creadores, y ustedes preguntarán ¿qué es un sonido creador? El sonido creador siempre es un vehículo del propósito, así que si estamos aumentando el ritmo del propósito, aumentará el ritmo de la voz o del verbo, y al aumentar el volumen del verbo de la voz, quebrantaremos los muros de separación entre nosotros y el yo espiritual, y entonces empezaremos realmente nuestra vida esotérica, y ahora podemos ampliar estas ideas con sus preguntas.

 

            Pregunta - Es posible que el ser humano al enfrentar diariamente esas pequeñas crisis y miedos, o esta soledad pequeña que tu decías, si aprende a enfrentar esta pequeña soledad sea seguramente el camino de enfrentar la gran soledad, lo digo porque creo que hay mucha tendencia a escapar hoy día de la soledad.

            Vicente - Naturalmente, tenemos momentos de soledad y estos momentos de soledad pasan desapercibidos o ingeniosamente trascendidos, pero de la misma manera que una crisis en la vida física, emocional o mental siempre es precursora de la gran crisis iniciática, así las pequeñas soledades adquiridas a fuerza de alertitud o de vivencia práctica, se convierten en energía capaz de producir la soledad a la cual nos vamos aproximando progresivamente. ¿Qué sucede cuando estamos solos o en soledad mejor dicho?, ¿quién es capaz de afrontar la soledad?, enseguida buscamos el entretenimiento, no sabemos resistir la soledad, y no hablo de la soledad mística, a la cuál hicieron mención los grandes místicos españoles, Juan de la Cruz, Teresa de Ávila o Miguel de Molino, hablo de algo completamente diferente, hablo de una soledad dinámica del 1º Rayo, no del 6º Rayo, que es el más difícil de poder afrontar, precisamente porque es un fuego consumidor y por lo tanto, como nos sentimos quemados y hemos caído en el ostracismo de la vida contemplativa falsa, confundimos el dinamismo de la acción creadora con el conformismo psicológico ante cualquier tipo de acción, entonces la soledad desaparece de nosotros, no somos capaces de adquirirla o de mantenerla, no sabemos situarnos dentro de un plan de oportunidad, vean ustedes, soledad y oportunidad de acción. Una soledad trascendida trae como consecuencia un nuevo ritmo de la acción, una aproximación a los Misterios Menores, los cuales trascendidos se convierten en los Misterios Mayores o Iniciáticos, es un festín al cuál todos estamos invitados, nadie es más, nadie es menos, todos somos Uno dentro del propósito de Shamballa, por lo tanto al estar invitados y no aceptar la invitación es un error social, les hablo a ustedes en términos de discípulos, les considero discípulos en algún grado, en cualquier tipo de grupo esotérico interno o externo, y eso depende de ustedes, el saber situarse. Entonces si afrontamos la soledad, la soledad que surge cuando nos sentimos despreciados dentro de la sociedad, cuando no nos sentimos amados, cuando todo nos falla, cuando el cielo nos parece de bronce, si perseveramos en la gran crisis de esta soledad, del sentirse solo, aparte de los demás, surgirá en nosotros el fuego de Shamballa, dentro del corazón e inundará nuestra mente de propósito, y este propósito verá claramente la dirección de la flecha y la seguirá hasta el fin.

 

            Pregunta - Siguiendo con el tema de la soledad, curiosamente desde hace unos cuantos años las energías pasan directamente de Shamballa, pero se ha orientado más bien estas energías a vivificar la vida grupal, es decir, en vez de coger a unos individuos mentalmente polarizados para llevarlos hacia arriba, se trata de coger a grupos. Yo me pregunto, ¿qué diferencia hay entre una soledad individual y una soledad compartida en grupo, dónde esta la diferencia de la acción, la diferencia de las energías digamos que están allí manipulándose?

            Vicente - Hemos hablado de grupos, naturalmente que puede existir la soledad en un grupo, pero al menos que el integrante del grupo no halla resuelto su soledad individual, no será capaz de contribuir de una manera dinámica a la acción creadora del grupo, habrá lo que podemos llamar técnicamente cortacircuitos, la energía quedará estancada en algún punto, punto “X”, en donde la persona que no se siente integrada en el grupo porque no ha sabido arrastrar o afrontar su soledad individual, y va al grupo solamente para sentirse dentro de él, el robustecimiento de su propia fe en el grupo, y se da cuenta que el problema subsiste en el grupo, porque todos van al grupo para satisfacción personal o para llevar sus problemas personales al grupo, ¿qué es lo que sucede con los grupos?, no se va al grupo a tratar de formar un espíritu de paz, de fraternidad o unas unidades de servicio para la Jerarquía, vamos allí a sentirnos en confianza, en seguridad, por decirlo de alguna manera, y entonces cada vez estamos más bajos, más vacíos, porque no hemos afrontado individualmente nuestra soledad, es fácil arrastrar la soledad individual cuando todo marcha bien, cuando los negocios son prósperos o cuando todo está dentro de una órbita capaz de ser controlada, pero cuando viene un problema muy agudo, lo cual significa que hay una gran crisis y por lo tanto se esta gestando una gran soledad, ¿qué hacemos?, ¿afrontamos directamente el problema?, no, porque tememos la crisis, y la enfrentamos siempre indirectamente, de flanco, como hacía Napoleón Bonaparte en su táctica, pero aquí no se trata de tácticas militares, el problema no es de táctica, ni de estrategia militar, es afrontar directa y serenamente los hechos, y ver lo que pasa, porque lo que hacíamos es alejarnos del problema, ¿no nos situamos, verdad, ante el problema?, ahí está el problema, ahí estamos nosotros, nosotros que tenemos miedo al problema, y no podemos resolver el problema sin afrontarlo, porque lo que hacemos es buscar solución, el remedio en todo cuanto existe en el pasado con respecto a éste problema, el caso de muchos psicólogos, que hierran por completo, porque cierran el dinamismo de la acción, cuando están diciendo a sus pacientes que vayan al pasado buscando el sitio, el punto exacto psicológico, el punto “x” donde se gestó el problema que estamos enfrentando ahora. Y esto naturalmente, trae como consecuencia que en el tiempo se está posponiendo el problema, sea cual sea el problema, el problema de la amistad o de la enemistad, el problema de la armonía o de la desarmonía entre la familia, o en la sociedad, o en la profesión, en el trabajo, en el grupo dentro del cual estamos ubicados. Cuesta mucho estar atento al problema, apercibidos completamente, estoicos, viendo el desarrollo de la acción, sin pestañear, como se dice vulgarmente, y ¿qué sucede?, pueden ustedes imaginar, siquiera como una hipótesis, que un problema es una entidad creada por un conjunto de entidades en el tiempo, entidades menores que ustedes pueden gobernar, hay que pensar en estas cosas, porque todo cuanto nos rodea y todo cuanto estamos creando en nosotros es una acción coordinada con elementos dinámicos de la naturaleza que están envolviéndonos, que están dentro de nuestra aura, que están en nuestras palabras, en nuestros pensamientos, en nuestros deseos, y que por lo tanto son vidas, son entidades, y un conjunto de entidades puede crear un problema, o suscitar una crisis, o crear un núcleo vacío de inseguridad o de soledad. Bien, ¿cómo se puede gobernar un problema de esas características vitales o esenciales, o de entidades, si no afrontando directamente como el Yo que rige su destino?, no como destino que está rigiendo el Yo, estamos invirtiendo los papeles de la creación consciente, entonces hay que cambiar el rumbo de la nave de nuestra vida, hay que saber situarnos en un problema sea el que sea, y entonces dentro de esta rectitud de acción, la acción directa, sin intermediarios, sin compromisos psicológicos, sin pensar en el esoterismo como un vehículo de acción o de realización, o de solución del problema, solos completamente solos, ¿se dan cuenta?, lo difícil que es quedarse solos. Incluso cuando el hombre es un creyente de Dios, para llegar a Dios tiene que eliminar el conocimiento, el deseo, la aspiración que tiene de Dios, porque si tú eres Dios y Dios eres tú, ¿para qué intermediarios?, es la forma clásica de situación de los Adeptos, enfrentando el ritmo de la acción que proviene de Shamballa, pero ¿por qué no aplicarlo a la vida social dentro de la cuál estamos inmersos?, ¿y qué vamos a esperar?, ¿que el conocimiento esotérico o las conferencias simplemente barran el impulso de la acción que hemos nosotros creados con nuestras acciones?, no lo esperen, no es así. La acción es rítmica y trepidante y esta sucediendo constantemente, así que el problema es también una expresión del sentido dinámico de la vida, y si no afrontamos esta situación, este problema con dinamismo, este problema se va a perpetuar en el tiempo, más amalgamado con las energías del pasado y del futuro que convergen aquí, y entonces se constituye una gran bola psicológica dentro de la cual estamos nosotros sin posibilidad alguna de salir, y esto es lo que sucede a gran escala en la humanidad, hemos creado una gran bola, una gran maquinaria técnica quizá, y la técnica nos está engullendo constantemente, ¿pero acaso no existe también una bola mística dentro de la cual estamos metidos, de la cual no podemos salir?, hay que romper la costra, salir al exterior, y vivir de nuevo, con nuevas energías, buscando siempre el aspecto individual, realizando la integración con aquellas formas o vehículos que utilizamos para la acción y entonces veremos que no es tan difícil afrontar una situación, un problema, una crisis, o el ritmo que impone la propia soledad.

 

            Pregunta ¿No puede ser que la Jerarquía hable del plano de los grupos, de la era de los grupos, marcando pautas para el mañana, porque de momento las personas tenemos demasiada personalidad propia?, todavía los grupos se deshacen en todas partes, los partidos políticos también, todo se deshace, porque las personas tienen demasiada personalidad, es decir, el pequeño yo que actúa, pero está muy bien que marque el camino para llegar un día a los verdaderos grupos por afinidad de las almas, esto tiene que decirse, pero al decirse no quiere decir que sea ahora mismo, ahora mismo todavía hay pequeños grupos por esta afinidad, aquellos entre amigos, hay muchas cosas así, ya no quiero hablar de lo que he hablado siempre, sobre los verdaderos grupos como la auténtica masonería, no hablo de la masonería actual, pero como tenían así más bien por afinidad de sentimientos, de comprensión, de inteligencia quizá, de muchas cosas, pero entonces, esto ya es una cosa demasiado clandestina, demasiado privada, y que tiene también sus faltas y sus fallos, pero creo que ahora se marca la era de los grupos, pero es para marcarla, para que vayamos hacia ella, pero todavía no, todavía no nos podemos hacer una idea, cuando menos hay que decirlo todo, no hay que desengañarse, pero hay que ir en camino para podernos construir muy bien.

            Vicente - Supongamos que vayamos a crear un camino para los grupos, y esto lo está haciendo la Jerarquía, lo están haciendo las personas rectamente orientadas, pero, ¿será suficiente que marquen un camino y que la gente dócilmente siga este camino? Hoy día la Jerarquía no esta marcando caminos, esta insinuando solamente ideas a los discípulos, los discípulos no marcarán tampoco caminos para los grupos, marcarán una intención creadora, que si es seguida por muchos seres humanos, y estos seres humanos están en afinidad, podrán constituir un grupo, pero entiendan ustedes que ningún grupo podrá subsistir y tener éxito en el mundo físico, si sus componentes no están integrados espiritualmente, lo cual significa que de una u otra manera, o en cierta manera o hasta cierto punto, habrán logrado establecer un poco de soledad dentro de ellos, soledad espiritual, ¿verdad?, un remanso de paz en su vida psicológica agitada. La gente está muy interesada en que le marquen un camino, que le señalen unos sistemas de entrenamiento, unas disciplinas y un buen cimiento para seguirlas, y esto es muy fácil, y ha sido seguida este sistema, esta disciplina hasta aquí, ¿y qué ha salido como consecuencia?, una esterilidad social de ritmo comunitario mundial, lo que decíamos antes, la política, la economía, la propia religión han fracasado, ¿por qué?, porque no ha habido integración, ni en los políticos, ni en los economistas, ni en los psicólogos, ni en los religiosos, no ha habido ningún tipo de integración, sino todo se hubiera comportado correctamente. La corrupción en todos los órdenes está a la orden del día, ¿dónde esta la ley, el orden y el equilibrio, dónde está el propósito solemne de los discípulos?, y que hacemos nosotros como discípulos en ciernes sino aceptarnos, para poder lograr esta hegemonía grupal o social, ¿o nos comportamos en todos los momentos como nos comportamos aquí con esta serenidad, con esta expectación?, cuando salgamos de aquí, quizá olvidemos completamente esto, y entonces viene la fricción con la sociedad que nos rodea, con sus problemas, con sus crisis, con sus dificultades. Y esto exigirá de nosotros una gran impersonalidad, una gran humildad, una gran adaptación al medio, para poder subsistir sin reacciones, el que nos adaptemos al medio no quiere decir que transijamos con este medio, sino simplemente porque es la única manera de  no estar controlado, porque no hay integración, simplemente, nos herimos mutuamente, seguimos una acción distinta de la que marca el propósito, y después naturalmente nos arrepentimos, pero ¿qué hemos dicho en otras partes de nuestras conferencias sobre el arrepentimiento?, ¿no hay algo más falso que el arrepentimiento?, porque el arrepentimiento no cura las llagas que hemos infligido, que aunque nos arrepintamos y pidamos perdón, ¿de qué sirve el perdón?, si todo queda escrito ya para siempre en el éter, creando el material con el cual se confeccionará el karma del futuro. Hay que ser muy consecuentes y muy lógicos, esotéricamente hay que ser muy científico y muy lógico, aunque a una escala, a una medida superior a la que venimos siendo habituales.

 

            Pregunta - Antes has mencionado una cosa curiosa y supongo que la soledad es un tema súper extenso como se esta viendo, la soledad y el signo astrológico, o sea hay signos seguramente que requieren de la compañía, por afinidades, por sentirse, en fin no se, compartir esta soledad y otros que de por sí tienen más facilidad a ser más introvertidos, etc. Entonces el luchar contra estas tendencias propias de la personalidad les es más difícil a unos signos que a otros, ¿no es quizás lógico, pregunto, seguir internamente estos impulsos de la propia personalidad, o al contrario se debe luchar contra ellos para estar de alguna manera mejor sintonizados con digamos las energías actuales?

            Vicente - Seguir los impulsos de la personalidad depende de la integración de la personalidad, porque si la personalidad no está integrada los impulsos serán incorrectos, y lo que hay que buscar es el impulso correcto, la acción creadora, podemos definirlo de esta manera. Pero dense ustedes cuenta que dentro de la sociedad nos encontramos constantemente con problemas originados por la fricción entre las distintas personalidades, y esto lo tenemos en la familia como hemos dicho, el aspecto más directo implicado en la acción de cualquier persona, y después la sociedad que nos rodea, después el grupo al cual está afiliado, o el trabajo que ha elegido y con el cuál nunca esta de acuerdo. Hay tantos problemas a resolver, y sin embargo, la solución es solamente una, el afrontamiento, el ritmo constante de la acción creadora, debemos estar apercibidos de la acción, de lo que esta ocurriendo ahora, con toda plenitud de mi mente y mi corazón, ahí está el problema; solamente a veces estamos apercibidos de lo que estamos haciendo, o lo que está haciendo, y naturalmente como no estamos apercibidos vienen esos fallos. Una acumulación de fallos de esta pequeña envergadura, está creando un gran problema psicológico, porque estamos operando con energía, como decía anteriormente, y hay que hacer hincapié a esto, estamos traficando con entidades que están en la base de esta energía que estamos utilizando, porque la energía sigue al pensamiento, y al deseo y a la palabra y a cualquier acción, un gesto puede crear karma, dense cuenta de la sutilidad, del argumento, la idea, así que hay que empezar de nuevo, ¿verdad?, porque lo que se dice es nuevo completamente, pero es lo que dice Shamballa, es la idea mágica para poder llegar a establecer firmemente en nosotros el propósito de Dios y seguirlo hasta la eternidad, y perseguirlo dentro de las eternidades, sin fin, pero hay que empezar ahora, claro, hay que empezar ahora, si no siempre estaremos tratando con problemas, que empezar ahora signifique que estamos llenos de problemas, ¡no!, pero estaremos en el camino de la resolución de cualquier problema, como que los problemas no son resueltos, sino que son transcendidos o son pasados por encima, como si no los viésemos, lo cual significa que no estamos muy atentos ni apercibidos, entonces viene el estancamiento, la obstrucción mental, y el problema social es esto, una serie de pequeños problemas humanos que se han quedado estabilizados aquí, en el presente y no pasan de aquí, y además dificultan nuestra visión creadora, nos impiden ver lo que hay detrás del problema, que es la vida en su entero, en su máxima grandiosidad.

 

            Pregunta - ¿Parece que estamos metidos en un caos o no?

            Vicente - Claro que sí, pero en un caos tratando de no salir. Cuando una persona se da cuenta que está en el caos, está en el principio de salir del caos, el mal está cuando estamos en el caos y no nos damos cuenta, hay una acumulación de problemas dentro de nosotros, a esto podemos llamarle caos, porque no sabemos como resolverlos, ni como salir de estos problemas, sin embargo no nos detenemos a ver como han sido creados estos problemas, o como pueden desintegrarse los problemas. Un problema desintegrado lleva en sí, como con la bomba atómica, una serie de explosiones en cadena que tienden a desintegrar todos los problemas, pero el caso es que no resolvemos ningún problema, ninguno, porque estamos viviendo una vida realmente tradicional, una vida que es un ramillete de recuerdos del pasado, que no enfrentamos el presente con la debida atención, con esta riqueza de atención que produce la extirpación de los problemas, porque los vemos directamente, sin dilación posible, y lo que estamos haciendo siempre es evadir los problemas, hacia el pasado, para recrearlos con los recuerdos o hacia el futuro buscando nuevas avenidas para el yo, sin embargo no estamos en el presente, presos ahí, delante del problema. Me parece a mí que si tuviésemos en nuestras manos toda nuestra vida entera como un ovillo y el hilo, viviríamos muy poco. Un problema, un tirón al hilo, para no ver el problema y venga dar tirones hacia aquí quedaríamos sin vida, sin embargo la vida hay que vivirla en su intensidad, y ¿cómo podemos vivir intensamente la vida si no estamos atentos y apercibidos?, es imposible, que es la voz de Shamballa. Y tengan presente ustedes, que Krishnamurti fue un agente de Shamballa, no viene directamente de la Jerarquía Krishnamurti, por lo tanto no fue un ser desconocido, sin embargo fue el que inauguró la Era del Agni-Yoga. Dense cuenta que siempre dije lo mismo, dense cuenta de estar bien apercibido, cuidado con la mente, la mente debe ser pura, vacía por completo, y los que dicen que han comprendido a Krishnamurti, siguen continuando con todos sus errores, y van a sus charlas en Adyar o allí donde fuese, pero ¿quién comprendió a Krishnamurti?, fue un Avatar de la Nueva Era, un pequeño Avatar, y siempre dijo lo mismo, y murió diciendo lo mismo, fue fiel a sí mismo, porque fue fiel a Shamballa. Y ahora conviene que nos demos cuenta de lo que hemos perdido físicamente, pero ha quedado su obra, la obra de Krishnamurti fue un halago del 1º Rayo. Dense cuenta del mensaje de Krishnamurti, los que lo hayan comprendido y no sigan al Maestro, sino que sigan su propia iniciativa, tan como él está exhortando a realizar, se liberarán como él se liberó, y todo aquel que esté muy apercibido a lo que está sucediendo aquí y ahora se va a liberar, y hay que mantener éste ritmo constantemente, nos fatiguemos, no os preocupéis, que caigamos, no os preocupéis, hay que seguir adelante, pese a lo que pese.

 

            Pregunta - ¿Liberar de qué?

            Vicente - Liberar de los problemas del propio yo, del yo que ha creado los problemas.

 

            Pregunta - Lo que pasa también es que tenemos miedo de vernos a nosotros mismos, miedo a la soledad.

            Vicente - Ah! Claro, ahí esta lo que decía anteriormente, tenemos miedo de enfrentar nuestra propia situación psicológica, ahí está el problema, y no podemos liberarnos si no enfrentamos esta situación, porque mantener esta situación es quedar varados, completamente detenidos en el tiempo, lo cual significa que como estamos paralizados, todos los acontecimientos del presente se acumulan encima de nosotros, creando una capa tremenda y dentro de esta capa tremenda de problemas que se van alimentando del magnetismo del problema y en no querer situarnos, impide la visión, impide la percepción, impide que veamos claro el camino a seguir, y de esto no nos libraremos aunque leamos muchos libros esotéricos, y escuchemos muchas conferencias esotéricas, sino simplemente que no nos damos cuenta de que existe en este momento una razón de ser, un poder que podemos utilizar, el poder de Shamballa, hay que decirlo claro, Shamballa está aquí, es el ritmo de la acción creadora, es el fuego del determinismo de la acción, es el fuego consumidor de los problemas de cualquier tipo de personalidad. Creo que hemos llegado a un punto en el cual quedamos tan realmente consternados por ver que estamos tan llenos de problemas, y que sin embargo no sabemos situarnos frente al problema, o en el centro del problema, sino que estamos marcando el compás del tiempo constantemente, que forzosamente hay una frustración psicológica en todos nosotros. Yo les digo a ustedes simplemente observen con atención, vivan apercibidos de todo cuanto ocurre, se darán cuenta que en la medida de que van siendo resueltas las ideas relativas a la atención y la atención sea una actividad constante, la atención en el sentido de estar viviendo apercibidos, las orejas, los ojos, los sentidos abiertos a todo cuanto ocurre dentro y fuera de nosotros, sin que se den cuenta estamos deshaciendo el problema, porque el problema se asienta siempre donde hay distracción mental. Muchas gracias. Vamos a hacer un poco de silencio.

 


CONFERENCIA VICENTE BELTRAN ANGLADA

Barcelona 
4-Noviembre
-1987

Conferencia digitalizada por el Grupo de Trascripción de Conferencias (G.T.C.)

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